Para su nueva colección de zapatos “Cangaço”, en Caboclo se han inspirado en los bandoleros brasileños de principios del siglo XX… Puro icono.

 

Estamos acostumbrados a que, colección tras colección, desde Caboclo se desmarquen cada vez con apuestas mayores por la sostenibilidad, la artesanía brasileña y la recuperación del folklore ancestral de ese país… Pero, la verdad, nada podía prepararnos para la locura de la colección de otoño / invierno 2015-16 de la firma. Esta vez se sale. A saber: la nueva línea “Cangaço” toma su nombre de los cangaceiros, que fueron los nómadas brasileños que, durante los años 20 y 30 del siglo pasado, recorrían el país de una punta a la otra transportando materiales a lomos de los icónicos toros con una pieza de madera en el cuello llamada, evidentemente, canga.

Pero la cosa no se detiene aquí: los cangaceiros eran una especie de bandoleros adorados por el pueblo pero profundamente odiados por los propietarios de las haciendas, ya que allá era donde robaban para sobrevivir. Otros datos de interés… Dos de los cangaceiros más conocidos y amados fueron, sin lugar a dudas, Lampiāo y su mujer Maria Bonita. La región con mayor presencia de estos adorables (o no) bandoleros fue el Carcarás. Y, por último, el mandacaru es un cactus abundante en el nortoeste del país que salvó la vida a muchos cangaceiros gracias a las reservas de agua que guarda bajo sus espinas.

En Caboclo se han basado en mucho más que en la historia para  inspirarse: los cangaceiros cambiaron por completo la forma en la que los artesanos trabajaban el cuero…

¿Te estás preguntando a qué viene esta lección de historia brasileña? Básicamente a que Lampiāo, Maria Bonita, Carcarás y Mandacarú son los nombres de algunos de los modelos de “Cangaço“. Al fin y al cabo, en Caboclo se han basado en mucho más que en la historia para  inspirarse de cara a su nueva colección: los cangaceiros cambiaron por completo la forma en la que los artesanos trabajaban el cuero… Y eso es algo que se queda totalmente patente en estas siluetas para las que Caboclo ha utilizado por vez primera el cuero de cabra de forma 100% natural.

Eso sí, si todo lo dicho te ha metido el miedo en el cuerpo, olvídate: que “Cangaço” se base en la historia de los cangaceiros no significa que, al ponerte estos zapatos, vayas a parecer una homeless / bandolera / nómada / señora mal vestida de principios del siglo XX. Ni mucho menos. Ahí está la maestría de Caboclo: que saben tomar la inspiración del pasado para formalizar siluetas del presente. ¿Quién dijo que el equilibrio es imposible? (Sí, ya lo sé, lo dijeron Los Piratas… Y, como siempre le ocurre al peñazo de Ivan Ferreiro, se equivocó como si no hubiera un mañana.)

 

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