Esta Primavera bajamos a la mina, nos enfundamos en vaquero al cuadrado y doblamos las posibilidades. Si el jean es la pieza estrella de cualquier armario, en estos meses previos a la canícula se lleva el doble o nada. Ya sabes: doble shoot, a mi me daban dos, a pares y dos son compañía pero tres son multitud. Lo más ahora mismo es el double denim.

Horreur, pensará alguno, quizá viniéndole a la mente una de las mayores premisas en lo que a combinar prendas se refiere. Los total looks dan miedo: hacerlo bien es Premium, high level, y no está al alcance de cualquiera. Pero don´t start panicking! Las calles no van a llenarse ni de chavos del 8 ni de Cachulis ni de Marujas nostálgicas de los primeros meses de Telecinco. El double denim mola, y más ahora, que ha pasado por el filtro de los últimos trends y ha sido actualizado to the máximum por todas las marcas, tanto las que no tienen un historia excesivamente larga con este género como las que lo llevan trabajando toda la vida. Brands de diseñador como D&G, Ralph Lauren, Gap o Chloé ya anticipaban la irrupción de este trend en la presentación de sus colecciones de primavera/verano 2010. Pero como siempre, son las marcas más a pie de calle las que le sacan todo el partido y lo aplican al día a día, para que tú y yo podamos disfrutar de esta tendencia sin parecer unas Shannen Doherty cualesquiera, colgadas en el tiempo, buscando los 90 como alma en pena.

El double denim es un arma de doble filo, lo entiendo. A mí a ratos me tiene ahí, ahí. No sé si me entusiasma o me horroriza. Por ello, es necesario tener claros un par de not to do its:

  1. Evita ser demasiado matchy-matchy. ¿Conoces la sempiterna e imprescindible regla del negro: nunca combines dos tonos de negro diferentes? Pues huye de ella. En denim lo más divertido es mezclar tonalidades, texturas y géneros. Si no, en lugar de parecer Nicole Richie camino del Coachella, parecerás una granjera buscando tu ampliación del Farmville para iPhone. And that´s a deal breaker, ladies!
  2. Los complementos pueden convertir un estilismo simple en marvellous, y los complementos denim están muy a la orden del día. Los collares folk, de temática india (muy a lo “Bailando con Lobos” meets “Sex in the City“) pueden ser el mejor aliado para un casual look diario; la tiranía de la bisuta ha pasado a la historia. Pero, ¡cuidado! Hay que aplicar el sentido común: denim con denim viene a ser lo mismo que el pan con pan, que ya se sabe que es comida para tontos. La clave está en romper, de nuevo, mezclar, ser un poco creativa. Lo bueno que tiene el denim es que casa con casi cualquier color, si el complemento le da un bonito toque rural/floral/campestre el resultado puede resultar totalmente killer.

Con todo esto, es fácil sacar una conclusión básica (que siempre es aplicable a cualquier tendencia): lo importante es ser un poco creativo. Obviamente, si una se endilga la camisa con la que tu novio baja la basura y se enfunda los jeans más tiraos que encuentre, el rollo va a ser un poco me voy de compras al Makro. Non! Lo bueno que tiene el look denim es que, bien pensado, puede dar un toque muy primaveral y sunny:

  • Los tops: mal llevados, pueden darte un toque de redneck accidental que no mola nada. Pero combinados con arte y con cabeza, los resultados pueden ser estupendos. Cualquier camisa jean, top tejano, chaleco de recolectora de huevos (ojo, porque los denim vests están irrumpiendo de forma imprable) o chaqueta denim gana muchísimos puntos si se combina con una faldita que le de un rollo girly y muy chic.

  • Los shorts: no hay pieza más primaveral, y si hay alguna prenda a la que el denim le quede como anillo al dedo, esa es el short. Acepta todo tipo de tratamientos y texturas, y no hay que estudiar ningún master en moda para combinarlos acertadamente, es más, muy negada hay que ser para llevarlos mal. Los shorts, además, nos llevan a otra tendencia totalmente killer esta temporada: shorts+leggings. Sí. Esta cosa tan absurda ahora mismo es lo más de lo más y todas las celebs la utilizan en el día a día. No es sólo cosa de la crisis (ya se sabe, no hay pasta para pagarse unos jeans nuevos por temporada, pues reciclamos la tonelada de leggins y nuestros shorts estivales), es que es un trend que ahora mismo mola de verdad. Y es la que nos permite jugar más con otras prendas (denim o no) y conseguir el total look acertadísimo que nos aleje de los prejuicios que provoca el double denim -que no son pocos, y no siempre están injustificados-.
  • Playsuits: son, sin duda, la pieza de este verano. Holgaditos, estrechos, elásticos, de lino o de algodón, son ideales para el calor y el trend denim les queda genial. Si se combinan con unas sandalias con un toque jean, o una torera bien de lentejuelas, el resultado solo puede ser perfecto. (LINK: http://www.denimology.com/2009/04/km-Kate-Moss-for-topshop-denim-khaki-playsuit.jpg)

Claro, y llegados hasta este punto, alguno se preguntará: muy bien, pero, ¿y los chicos qué? ¿Cómo puede un hombre hecho y derecho, cool, urbanita y gentleman wannabe sacarle provecho a esta tendencia sin caer en el error del Canadian Tuxedo? Pues de nuevo, con creatividad. Por suerte, muchas marcas han sacado sus colecciones no solo pensando en las chicas, ellos también tienen su protagonismo, y en algunos casos, estas colecciones vienen con conceptos de fondo la mar de interesantes. Por lo general, en la ropa de chico se aboga por el look classic y un poco nerd o extremando el rollo paleto sureño sexy y sudoroso (me vienen a la mente un par de personajes de “True Blood” que le sacan un muy buen partido a esto), adquiriendo muchísima importancia las chaquetas rollo “trucker” (ya sabéis: yo para ser feliz quiero un camión), los cuadros monotono y los jeans finos y muy lavados, con una marcada tendencia por las camisas en tonos light y los jeans en tonos muy oscuros.

[Estela Cebrián]

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