Todo sobre mi paso de un iPhone 6 a un iPhone 7 Plus (sin ser yo un geek tecnológico ni nada de eso)

¿Te estás planteando hacerte con un iPhone 7? Entonces la crónica de mi tránsito desde un iPhone 6S hacia un iPhone 7 Plus puede ayudarte…

 

Lo reconozco: no soy para nada un geek tecnológico. Cuando veo parrafadas que hablan de microprocesadores con treinta núcleos, cámaras con zillones de píxeles o cosas que funcionan en giga-herzios, mi cerebro desconecta inmediatamente y se pregunta a quién echaron ayer por la noche en “Gran Hermano“. Es inevitable. Y, aun así, por muy poco geek tecnológico que sea, resulta que vivo inmerso en la cultura techie actual… Lo que viene a significar que me gusta tener un portátil puntero y un teléfono puntero y todo lo que salga nuevo que me digan por ahí que tengo que tener. Así de facilón soy.

Aun así, por muy facilón que sea y por muy resbaladiza que sea mi piel contra las especificaciones técnicas, hay una cosa que no soy: gilipollas. E, inevitablemente, cada vez que sale una nueva generación de smartphones, me pregunto lo mismo que se pregunta absolutamente todo el mundo: ¿pero realmente merece la pena que me cambie este móvil tan chanante que me pillé hace un año? ¿De verdad? Y supongo que sabéis por dónde van los tiros: acaba de ponerse a la venta el iPhone 7 y como al resto de los seres vivientes de este planeta, el culito se me hizo Pepsi Cola inmediatamente al ver  el aparato en cuestión… Pero también me pregunté encarecidamente si merecía la pena renovar mi teléfono o no.

Al final fue que sí. Y, por lo tanto, lo que viene a continuación es la crónica de cómo he vivido el tránsito desde mi anterior iPhone 6S plateado hacia mi nuevo iPhone 7 Plus dorado. Sí, señoría, ¡dorado! Puede que las dos variantes de negro me pongan tan palote como al resto de la humanidad (¿hola? ¿pueden ser más preciosos?), pero esta vez he decidido ir hasta el final con el rollito bling-bling y he optado por un dorado súper vistoso que me induce a pensar que tengo varios dígitos más en mi cuenta corriente cada vez que lo miro. Mentira. Pero de ilusión también se vive, ¿no?

Lo importante aquí, sin embargo, no es el color de mi nuevo iPhone 7 Plus. Eso es algo (nunca mejor dicho) superficial… Lo importante es, por el contrario, que han habido siete puntos en concreto que han convertido esta transición en un triunfo absoluto que hace imposible que vuelva atrás. Vaya por delante que me encantaría tener el iPhone 7 Plus negro para decir aquello de “once you go black, you never go back“. Pero me quedo mejor con un magnánimo “once you go seven, you go to heaven“. (Perdón por la rima facilona, pero tampoco ha quedado tan mal… ¿no?)

 

iPhone 7

EL TAMAÑO SÍ QUE IMPORTA. Vale. A esto llego tarde. Soy consciente de que cuando tocaba hablar del nuevo modelo Plus de iPhone era precisamente en la anterior generación. Pero, mira, soy un poco conservador y siempre pensé que este modelo sería demasiado grande para mis necesidades… Ahora, sin embargo, os digo otra cosa muy diferente: no creo que nunca más pueda volver al modelo “normal”. Desde que tengo el Plus, he cogido varias veces iPhones más pequeños de colegas y me he sentido mal. Fatal. Sucio. ¿Cómo pueden ver nada en esas pantallas minúsculas? ¡Imposible! Además, que una de mis grandes reticencias con el modelo Plus era que, básicamente, yo siempre llevo el teléfono en el pantalón: ¿cabría este mostrenco en mis bolsillos? Pues sí, cabe perfectamente. Además, mi vida ha mejorado en lo que a comodidad se refiere a la hora de escribir mails o mantener conversaciones interminables en chats diversos, que ya se sabe que son la salsa de la vida. Así que no hay excusa: tal y como decían en mi pueblo, “ante la duda, la más tetuda”. Y ni que decir tiene que, aquí, la más tetuda es el iPhone 7 Plus.

 

UNA CÁMARA PARA PETAR INSTAGRAM. Lady Gaga decía que vive para el applause… Pero nosotros vivimos para los likes. Y lo sabes. Así que, oye, si lo que quieres es una bonita y lúbrica lluvia de likes en Instagram, tu mejor aliada es la cámara dual del iPhone 7 Plus. Lo que viene a significar que son dos cámaras en una y que, al fin y al cabo, hace unos fotones del copón bendito. Lo certifico: desde que hago fotos con este nuevo smartphone, tengo más nitidez, mayor sensibilidad a la luz en entornos oscuros, unos colores más vibrantes y, en definitiva, un acabado más pro. Que es lo que buscamos todos. Y, ojito, porque en breve una actualización de iOS añadirá la opción “portrait” a la cámara, lo que hará que el teléfono reconozca a la persona retratada (no sólo la cara, sino también el cuerpo pegado a esa cara) y difumine todo lo que quede detrás. Muy fuerte. El futuro ya está aquí, chiquis.

 

ATENTO A TU PANTALLA. Ya he dicho más arriba que el tamaño colosal de la pantalla del iPhone 7 Plus te facilita la vida a diferentes niveles: profesional (si vas a escribir mails, no tendrás que pelearte con el teclado incompatible con tus dedos-porra), personal (ahí van esos chats interminables con quien te dé la gana) e incluso íntimo (la procrastinación siempre es mejor en un pantallote grande, ¿verdad?). Pero no sólo eso: lo del brillo de la pantalla del iPhone 7 Plus es muy pero que muy fuerte. Acostumbrado a tener mi anterior iPhone 6S a un 70% de iluminación (aprox) para poder ver bien, ahora resulta que con un 40% ya veo tremendamente fetén. Y no: no gasta más batería. Pero de eso ya hablaremos más adelante.

iPhone 7

EL MOTOR TÁPTICO (Y PROMETO QUE ES EL ÚNICO TECNICISMO DEL ARTÍCULO). A ver, ¿qué carajo es el motor táptico? Pues es bastante difícil de explicar. Digamos que es una especie de motorcito que le permite al teléfono comunicarse contigo de forma más compleja. Es cierto que el 3D Touch fue un avance tremendo, pero es el momento de ir más allá. Ahora resulta que el teléfono puede vibrar en zonas concretas y consiguiendo que “sientas” el teléfono de forma viva y sorprendente. Si estás haciendo zoom en una foto y llegas al máximo, un pequeño temblor periférico te avisa de ello. Hacer correr el reloj de la alarma es lo más similar a girar una rueda dentada… Y, si hacemos caso a Apple, todavía no hemos visto nada. El motor táptico es la gran arma secreta de este iPhone 7. Pero eso lo iremos viendo poco a poco. Por ahora, a mi me tiene muy fascinado.

 

Y DURA Y DURA Y DURA… No voy a marear la perdiz: en el momento del tránsito de un terminal al otro, tenía que cargar mi iPhone 6S un par de veces al día. Soy de esas personas que deja el teléfono cargando mientras duerme, y mi expectativa mínima es que la batería me dure de una carga a la siguiente. Reconozco también que le pego una paliza muy seria a mi smartphone a base de redes sociales y otras tonterías. Pero repito: el iPhone 6S tenía que cargarlo a media tarde y, sin embargo, con el iPhone 7 Plus hay noches en las que sigo teniendo un 40 por ciento de batería. Y eso con la pantalla a tope de brillo. Ahora que me había acostumbrado a llevar siempre una batería de recambio…

 

UN SOLO AGUJERITO. Hay por ahí quien entró en pánico cuando se enteró de que el nuevo iPhone 7 no tendría entrada para el jack de auriculares clásico, sino que los earpods se conectarían a través de un único puerto lightning (aunque en el paquete inicial ya viene una clavija para adaptar el jack clásico al nuevo puerto). Pues una cosa os digo: a mi no me ha dado ningún problema. Había flipados que decían que estaban consternados porque no podrían cargar el móvil mientras escuchaban música… Pero, hijos, a mi no me ha pasado esto ni una vez. Y si me pasara, pues pondría la música a través de los altavoces del propio iPhone 7 Plus, que son una verdadera locura (han sido rediseñados desde cero y, ahora sí, son cosa seria). Y chao.

 

¡USAD LOS MENSAJES! ¡HACEDLO POR MÍ! Un último apunte: todos sabemos que WhatsApp pertenece a Facebook y que, de hecho, cada vez comparte más datos con la red social. ¿La mejor alternativa? La app de Mensajes de iPhone se ha renovado por dentro y por fuera con la última actualización de iOS. En EEUU no se usa otra cosa. Y por algo será. Ahora puedes enviar stickers, juegos, hacer que tus mensajes se vean como gritos y muchas otras locuras que hacen que Mensajes le pase la mano por la cara a WhatsApp. Ahora sólo falta que la gente empiece a utilizarla en serio… Si me tenéis entre vuestros contactos, no me habléis por WhatsApp nunca más. Enviadme un mensaje. Os lo agradeceré eternamente. [Más información en la web del iPhone 7]

 

No Hay Más Artículos

Send this to friend