Manchester-Orchestra-Cope

o lo negaré: Manchester Orchestra posiblemente se encontraran entre uno de mis cinco grupos favoritos allá por 2006, cuando publicaron "I’m Like a Virgin Losing Child" (Favorite Gentlemen, 2006) y yo me encontraba en plena adolescencia cursando un bachiller que más que prepararte para el acceso a la universidad sirve como moldeador de una personalidad que todavía está por formarse. Aquella bandas como Brand New o Silversun Pickups la rompían en mi iPod y, claro, Andy Hull y los suyos tenían igualmente todas las de ganar. Ocurre, como con todo en la vida, que uno crece y evoluciona, al igual que…
Manchester Orchestra siguen con su particular cuesta abajo con un "Cop"’ que, pese a mejorar ligeramente las sensaciones de su anterior "Simple Math", sigue sin aguantar comparaciones con los momentos de mayor inspiración de los de Atlanta.
PUNTUACIÓN - 60%

60%

Decepción

Manchester Orchestra siguen con su particular cuesta abajo con un "Cop"’ que, pese a mejorar ligeramente las sensaciones de su anterior "Simple Math", sigue sin aguantar comparaciones con los momentos de mayor inspiración de los de Atlanta.

No lo negaré: Manchester Orchestra posiblemente se encontraran entre uno de mis cinco grupos favoritos allá por 2006, cuando publicaron “I’m Like a Virgin Losing Child” (Favorite Gentlemen, 2006) y yo me encontraba en plena adolescencia cursando un bachiller que más que prepararte para el acceso a la universidad sirve como moldeador de una personalidad que todavía está por formarse. Aquella bandas como Brand New o Silversun Pickups la rompían en mi iPod y, claro, Andy Hull y los suyos tenían igualmente todas las de ganar. Ocurre, como con todo en la vida, que uno crece y evoluciona, al igual que lo hacen, salvo contadas excepciones, sus gustos: lo que otrora te tenía enganchado hoy tienes que hacer poco más que un esfuerzo para disfrutarlo porque, simplemente, ya no te provoca la misma emoción. Pues bien, amigos, esto es un poco lo que me ha pasado con Manchester Orchestra en los últimos tiempos. Y, aunque el proceso haya sido gradual, da la sensación de que no será “Cope” (Universal, 2014) el trabajo que arregle este desamor.

No obstante, el problema no proviene de “Mean Everything to Nothing” (Favorite Gentlemen, 2009) sino de “Simple Math” (Columbia, 2011), un álbum que en el momento de su lanzamiento ya había quemado todas sus naves por medio de un par de singles que sí que rallaban al nivel esperado. El resto de composiciones allí contenidas sonaban, en contraposición, bastante planas, lineales y como si hubieran sido concebidas con una consigna de grandilocuencia totalmente diferente a todo lo que previamente habían producido Manchester Orchestra. Con “Cope” ha ocurrido un poco más de lo mismo… Dos singles ilusionantes: “Top Notch” y, sobre todo, una fresca y poderosa “Every Stone” que rápidamente se diluye en la mediocridad de un trabajo que deja esa amarga y tan conocida sensación de ‘quiero pero no puedo’. Es un ‘quiero’, porque sí que se intuye a lo largo de las once canciones aquí contenidas esa intención de ‘back to the basics’: una combinación de las guitarras más básicas y la poderosa voz de Hull, con la que se habían ganado, rondando la veintena, la etiqueta de una de las formaciones nuevas con más futuro en el circuito americano. Pero es que hay algo en el transfondo que sencillamente no funciona, porque exceptuando los cortes ya mencionados y la final “Cope“, uno no puede acabar evitar señalando temas mediocres y hasta cierto punto facilones como “The Mansion“, “The Ocean” o “All That I Really Wanted” como los causantes de este bajón de nivel en cuanto a calidad, a pesar de esas omnipresentes guitarras puramente reminiscentes de la década de los 90 en el continente americano.

Dicho esto, la realidad es que Manchester Orchestra no han dejado de ganar público en ningún momento, lo cual invita a preguntarse a uno mismo si esta aparentemente peor imagen que los americanos han dado en sus últimos años se corresponde a la realidad o es simplemente resultado de la evolución de mis gustos personales y algo que debería atribuirse únicamente a lo personal. Supongo que lo más justo en estos casos es repartir las culpas, pero lo que a estas alturas está claro es que los de Atlanta hace ya una temporada que dan señales de agotamiento de una fórmula previa que están intentando tornar hacia algo si quieren más ‘easy listening’, un rock más cercano a esa radiofórmula que tantos seguidores acumula en el continente americano. Una verdadera pena.

 

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