Como es habitual, PortAmérica 2016 tenderá lazos hacia latinoamérica… Pero ¿quiénes son las bandas latinoamericanas que participan en el festival?

 

Cuando echó a andar en 2012, el festival PortAmérica tenía como principal objetivo tender un puente cultural entre las dos orillas del Atlántico; entre Galicia, España y Europa y América, de norte a sur. En su caso, su denominación no era ninguna concesión gratuita ni un brindis al sol de Nigrán (Pontevedra), lugar en el que se celebra desde su primera edición y que se ha convertido desde entonces en un puerto artístico a donde llega cada verano una amplia representación de las músicas que cuajan a través de múltiples variantes en el nuevo continente, sobre todo desde México a la Patagonia.

Hoy en día, ese propósito de conexión transatlántica que se concentra en un fin de semana en plenas Rías Baixas pero que se expande al resto del año en forma de retroalimentación (más que sonora) entre los actores implicados ya se encuentra totalmente asentado y pertenece de modo indisoluble a la identidad e idiosincrasia del certamen -junto a la gastronomía, otro de sus pilares fundamentales, y el propio entorno de su ubicación-.

A lo largo de sus cuatro ediciones realizadas hasta la fecha, PortAmérica justificó la necesidad de reforzar nuestra relación con la música latinoamericana contemporánea y reducir distancias con respecto a sus protagonistas. Prueba de ello han sido los nombres que han pasado por los escenarios del evento, grupos y solistas que han marcado tendencia los últimos tiempos en Latinoamérica: Julieta Venegas, Zoé, Bomba Estéreo, Café Tacvba, Francisca Valenzuela, Ana Tijoux o Calle 13. El cartel del festival nigranés, sin embargo, también se ha nutrido de grupos y artistas quizá no tan conocidos a este lado del charco por el gran público pero que, desde diferentes posiciones y perspectivas, han alimentado ese crisol sonoro que define la escena musical latinomericana: Onda Vaga, Él Mató a un Policía Motorizado, Banda de Turistas, Carlos Méndez, Systema Solar, Little Jesus o Pedrina y Río.

Sin abandonar ese planteamiento de dos caras pero una única meta, la edición 2016 de PortAmérica volverá a ofrecer una serie de diferenciadas propuestas encabezadas por Molotov, la emblemática banda mexicana que, a partir de la explosión hace casi dos décadas de su álbum de debut, “¿Dónde Jugarán las Niñas?” (Universal, 1997), ha desarrollado una sólida discografía que les ha granjeado un éxito global.

Sin embargo, teniendo en cuenta la condición de cabeza de cartel de Molotov y su innegable fama internacional, lo que nos interesa es arrojar luz sobre el resto de miembros del sector latinoamericano que se subirá a los escenarios SON Estrella Galicia y Flooxer: RetroViSOR, Leiden, Sonido Gallo Negro y Bostich & Fussible (presentados por Nortec Collective). Cuatro referencias que están dispuestas a dejar huella en Nigrán para que su audiencia compruebe de primera mano el buen estado de salud de la música en Latinoamérica y cómo esta sigue estrechando cada vez más sus vínculos con PortAmérica.

 

retroVISOR

retroVISOR

RETROVISOR. El actual panorama musical de Bogotá se define como un ecosistema donde ha germinado una legión de grupos y artistas que, partiendo de la influencia de sonidos tradicionales locales como la champeta, el vallenato o la cumbia, ha elaborado un variopinto conjunto de estilos que se bifurcan hacia las formas del pop, el rock y la electrónica. En el núcleo de ese territorio tan peculiar se encuentran RetroViSOR, fundados en 2004 por Camilo Giraldo y Carmen Gil Vrolijk como un grupo multisónico en el que caben “etnobeats (una mezcla de folclore y ritmos tradicionales colombianos y latinoamericanos), psicodelia, rock, jazz y electrónica”.

Tal multiplicidad estilística impide insertar a RetroViSOR en una etiqueta determinada, algo de los que son conscientes sus propios componentes: “Todos vivimos en Bogotá, interactuamos con la escena urbano-musical de la ciudad y tenemos la cualidad de siempre estar dispuestos a desarrollar nuestra versatilidad ya sea como multi-instrumentistas o en diversidad de géneros. Por ello resulta difícil encasillarnos en un solo género musical o nombrar influencias directas”. Sin embargo, no hace falta buscar límites a la música de la banda colombiana para advertir que su envoltorio fresco, dinámico y bailable alimentan los oídos y que su relleno lírico apela a la crítica y la denuncia: “Nos preocupamos por generar reflexión acerca de nuestro entorno actual político, social y ecológico”.

 

 

Este compromiso se refuerza con el otro ingrediente primordial del trabajo de RetroViSOR, el elemento visual, que los convierte en una plataforma de carácter multidisciplinar: “Somos uno de los proyectos pioneros en Colombia en la mezcla de visuales en vivo, por lo que para nosotros la imagen es un instrumento fundamental. La música puede ser una experiencia sinestésica”. Así, en su currículum destacan tanto sus discos de estudio (“Amazonas S.O.S.” y “Chicha!”) como sus obras audiovisuales en forma de vídeos (como los que integran “VJ Sessions”), mappings y proyecciones, que se inspiran en “el barroco, la psicodelia, la música visual, el pop art, el art rock y el cine avantgarde”.

Por tanto, su actuación en PortAmérica -que significará, a la vez, su estreno en España- será una buena oportunidad para ver cómo se combina su característico sonido (“hemos escogido los temas más fiesteros; la idea es hacer un concierto casi sin parar y con algunos espacios de groove e improvisación”) con sus diseños visuales (aplicados tanto a su puesta en escena como a su particular vestuario), una mezcla que ya se ha extendido por nuestro continente: “En Europa es donde mejor recepción ha tenido el estilo de música que hacemos. Movernos por diferentes países y festivales nos da la posibilidad de escuchar diferentes músicas y conocer gente muy interesante, son espacios muy ricos que estimulan la creatividad y abren puertas a experimentaciones y fusiones dinámicas”.

RetroViSOR actúan el sábado 16 de julio a las 18.30h en el escenario Flooxer.

 

Leiden

Leiden

LEIDEN. Nacida en La Habana pero criada en Tijuana y luego Guadalajara, Leiden Gomis desarrolló su carrera musical a caballo entre Cuba y México, sus dos países vitales y artísticos cuyos sonidos influyeron decisivamente en un estilo que la ha situado como una de las cantautoras más personales dentro de lo que se ha denominado neo-folk latinoamericano -en el que convergen raíces sonoras ancestrales con rock, jazz, pop urbano y poesía-, condición que ella misma acepta con naturalidad: “Me sumo al club de los ‘desgenerados’, soy una compositora que piensa en la canción como un ente que se defiende sólo cuando está bien hecha y que comunica y transmite sin necesidad de enmarcarse en un género en particular. Lo que sí es cierto es que me gusta verme como una compositora de la ‘nueva canción latinoamericana’, que me parece es una canción híbrida, llena de mixturas y fusiones musicales”.

Su adaptación a ese ámbito ecléctico se resolvió con éxito creativo y comercial desde el mismo momento en que publicó en 2014 su álbum de estreno, “Leiden”, reflejo de su rico background (musical en particular y artístico en general): “Tengo muchas influencias y variadísimas. Una de las más importantes sin duda es mi abuelo, Roberto Fernández Retamar, uno de los poetas más representativos de las letras latinas en el llamado ‘boom latinoamericano’. Gracias a él me acerqué a la poesía desde niña y pude ver en su ejemplo que puedes dedicarte y entregarte a la creación artística aun en este tiempo donde pareciera que se exige todo lo contrario. Por otro lado, gracias a haber vivido en tres ciudades disímiles como lo son La Habana, Tijuana y Guadalajara, tanto mi música como mi quehacer artístico están permeados por Silvio Rodríguez, Violeta Parra, Víctor Jara, la música norteña y regional de México y la tradicional cubana, ritmos africanos y cosas más contemporáneas como Björk o Nirvana, entre muchos otros”.

 

Si les sorprende la mezcolanza de referencias que componen el imaginario sonoro de Leiden, seguro que también lo hará su intervención en vivo en Nigrán: “Será un concierto muy vibrante y enérgico. Tocaremos canciones de nuestro disco homónimo y algunas nuevas, prácticamente con toda mi banda, llevando nuestros sonidos eclécticos que están construidos desde lo acústico y lo electrónico y con timbres particulares por el uso de nuestros tradicionales ‘cotidiáfonos’ (ollas, cazuelas, etc.)”. Así que pueden desechar la idea de que Leiden en una compositora e intérprete al uso, aunque sus canciones lleguen revestidas de dulzura, calidez y sensibilidad, gracias a un espíritu artístico plural, inquieto y en constante evolución que facilitará que se haga realidad una de sus máximas expectativas de cara a su participación en PortAmérica 2016: “Conectar con el público, compartir nuestro viaje musical y nuestro discurso con todos los asistentes. Entregarles un pedazo de América Latina en nuestras notas y, a través de la música, hacer nuevos amigos”.

Por la manera en que Leiden habla de su música y de su conexión con la escena latinoamericana, su figura es una de las más adecuadas para describir la actual relación musical entre ambas orillas del Atlántico, por extensión esencia del festival PortAmérica: “La veo muy cercana. El idioma y, por supuesto, la historia que nos une hacen un nudo en esta relación. Siento que, además, las redes sociales y la facilidad de comunicación en esta era tecnológica han permitido que nuestros universos se sigan encontrando y colaborando desde la parte más cultural y artística”. [FOTO: Chantal Carrillo]

Leiden actúa el sábado 16 de julio a las 20:15h en el escenario SON Estrella Galicia.

 

Sonido Gallo Negro

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SONIDO GALLO NEGRO. Los aficionados a la música más audaz surgida durante los últimos años en Latinoamérica suelen considerar a Sonido Gallo Negro como uno de los baluartes de la renovación de estilos autóctonos de México desde su fundación en 2010. De hecho, el grupo ha calificado su música tropical como una amalgama de sonidos encontrados en rincones olvidados del D.F. (cumbia, chicha, porro o mambo), garage, surf, fuzz guitarrero y psicodelia setentera. O, en resumidas cuentas: “Tropicalismo esotérico”. Una sugerente expresión que el combo basa “en música y culturas que, aunque están presentes en la vida cotidiana, tienen secretismo y cosas enterradas con un trasfondo muy interesante”. De idéntico modo se puede calificar su catálogo sonoro, además de magnético, sorprendente e imprevisible.

Con lo que avisados quedan aquellos que se acerquen a su concierto en Nigrán: “Hemos preparado un set muy especial, ya que estamos tocando temas de nuestro próximo disco, “Mambo Cósmico”, que saldrá a finales de año gracias al apoyo de la gente en Fondeadora a través de crowdfunding. Será un show con visuales del Dr. Alderete y, sobre todo, mucho más potente pensado especialmente para la gran fiesta que será PortAmérica. Aquí aparece una de las claves de la especial identidad de Sonido Gallo Negro: Jorge Alderete y sus performances visuales, que en directo realzan la música del grupo y se integran con ella perfectamente para reforzar su impacto lisérgico.

 

 

PortAmérica 2016 supondrá, por lo tanto, una ocasión idónea para que Sonido Gallo Negro abran su cofre de tesoros sonoros (pasados y venideros) y el público los descubra en todo su esplendor: “Hay cosas increíbles para compartir musicalmente de ambos lados del Atlántico, tenemos mucha suerte de que la comunicación actual nos permita trabajar juntos y poder conocer muchas más propuestas. Es una gran labor cultural la de PortAmérica y nos gusta mucho la idea de poder colaborar con ellos en ese lazo musical. Estamos seguros de que será un gran evento, nos gusta mucho el entorno en donde lo han montado. Siempre que podemos volvemos a España, es un país con el que tenemos un gran vínculo, ya que allí hicimos nuestra primera salida internacional”. Todo parece indicar que ese romance hispanoamericano continuará este verano en tierras nigranesas…

Sonido Gallo Negro actuarán el viernes 15 de julio a las 20:10h en el escenario Flooxer.

 

Bostich + Fussible

Bostich + Fussible

BOSTICH + FUSSIBLE. Ramón Amezcua, alias Bostich, y Pepe Mogt, aka Fussible, completan el círculo que México dibujará en el PortAmérica 2016, sin duda el país foráneo con mayor protagonismo en el cartel de la inminente quinta edición del festival. La pareja de Tijuana ha marcado el paso de la electrónica mestiza mexicana desde el seno de Nortec Collective, familia creativa que se dividió en diversas facciones en 2014 tras quince años unida en los que el denominado ‘sonido nortec’ (fusión de beats y ritmos sintéticos y música popular del norte de México) creció hasta convertirse en uno de los estilos modernos distintivos de la zona fronteriza con Estados Unidos y más seguidos en todo el país por las jóvenes generaciones ávidas de propuestas musicales en constante evolución y renovación.

 

 

Con todo, la disolución física de Nortec Collective no conllevó la desaparición de su espíritu, que ha servido de base para que Bostich & Fussible -apoyados en su último disco para el colectivo norteño, “Motel Baja”, publicado en 2014- buscasen una reformulación de sus postulados éticos y estéticos a través de la experimentación electrónica. A partir de esa filosofía, el dúo inició una nueva etapa con diferentes proyectos artísticos en el horizonte y una extensa gira que funcionaría como despedida de un histórico ciclo y vía de revisión de su nutritivo legado.

Su aparición en PortAmérica será la siguiente parada en la que la audiencia neófita en el ‘sonido nortec’ podrá hacerse una idea de su significado y descubrir en directo los motivos de su gran repercusión tanto dentro como fuera de México durante la pasada década.

Bostich & Fussible actuarán el viernes 15 de julio a las 3:10h en el escenario Flooxer.

 

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