Borrón y cuenta nueva. Si Rafa Skam y sus The Yellow Melodies (Pilar Aparisi, bajo y coros; Miguel Ángel Caballero, batería; y María Mar Martínez, teclados, flauta y coros) se decidiesen por el castellano como idioma de sus composiciones acabarían titulando de esa manera su nuevo trabajo, “New Identities” (Discos Imprescindibles, 2010). Por esa regla de tres, también llamarían así al 7’’ de mismo nombre publicado hace unos meses como aperitivo de este LP. Está claro que, por la cabeza de Rafa Skam, después de una trayectoria musical fecunda (es alma mater de otros cuatro grupos, entre ellos Vacaciones), pasaron a toda velocidad pensamientos de cambio, quién sabe si por hastío, cansancio o pura necesidad vital. Sin entrar en detalles privados, habría que preguntar a algún experto en psicología cómo se denomina científicamente esa sensación de depresión del ser humano a pesar de que las cosas le vayan aparentemente bien. Porque, a día de hoy, se puede afirmar que The Yellow Melodies se encuentran en su mejor posición tras catorce años de vida y cinco álbumes, arrastrados por la marea de éxito y fama del nuevo pop-rock murciano (ya comentado aquí mismo). Aunque seguramente Rafa siempre deseó haber nacido en Gran Bretaña y llamarse John o Paul: quizá allí le hubieran hecho más caso y hubieran tenido mayor trascendencia todas y cada una de sus iniciativas. Por ello, habría que definirlo como el mejor representante de la música británica nacido en España, junto a Alejandro ‘Cooper’ Díez, otro anglófilo de pro; y su banda encajaría perfectamente en cualquier corriente british de las últimas décadas (no hay más que ver el diseño artístico de este disco).

Pero si analizamos la apertura de “New Identities”, esos ideales pudieron haberse transformado en frustraciones. La canción que le da nombre así lo atestigua: “abandonando viejas identidades, ¿estoy yendo a ninguna parte? Dejo la ciudad, huyo de mí mismo, dejo la vida que elegí; busco nuevas cosas, busco diversión, busco nuevos sueños”. Más claro, agua. La pesada carga de esas palabras sobrevuela la práctica totalidad del minutaje, con el amor (perdido o incomprendido) muchas veces como telón de fondo: “The Championship Cup” habla de anhelos inalcanzables; “Found Your Smile”, de recuerdos irrecuperables; y “I’ll Never Understand” de ambos sentimientos sazonados con la tristeza de un adiós. No, no hay espacio para la felicidad ni para la fiesta (“No More Parties”), a pesar de que el envoltorio melódico diga lo contrario y rescate con brillantez referencias de culto pertenecientes al twee-pop o al Northern soul de la segunda mitad de los 90 como BMX Bandits o Spearmint, o invoque al buen dios beatleliano a través de una versión (“It’s Only Love”). Sin embargo, Rafa recurre a otras formaciones cuando precisa remedios sonoros de efectos reparadores: The Flaming Lips, The Pipettes o The Lemonheads que, junto a bebidas espirituosas, locales nocturnos, filias cinematográficas y otras aficiones conforman un manual terapéutico de gran utilidad para todo aquel que lo necesite llegado el momento (“So Well Together” y “Friday Night”). En este punto se puede concluir que “New Identities” no sólo refleja una coyuntura personal negativa, sino que va más allá e introduce elementos autobiográficos de su autor. Si no fuese así, no tendría sentido incluir una canción tan elocuente como “The Story Of My Life”.

Después de este ejercicio completo de autolimpieza, Rafa Skam seguirá ocupándose de su ajetreada vida profesional, ya sea como músico-compositor, dj, fanzinero o propietario de su propio sello (el que edita este disco). Eso sí, se espera y se desea que este adorable veterano de guerra murciano vea el horizonte más despejado cuando realice su siguiente pirueta musical. Nadie lo duda: cuerda tiene para rato.

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