Ya han pasado varios meses desde que se editara “No Sin Mi Barba”, así que ya va siendo hora de que nos preguntemos: ¿qué hemos aprendido con este libro?

 

Ante un libro como “No Sin Mi Barba” hay diferentes tipos de público potencial: están los barbudos que se lo comprarán esperando encontrar consejos para mejorar le relación con su amada peluda; están los barbudos que no se lo comprarán porque van de sobrados y son precisamente los que más lo necesitan (porque seguro que son de esos que tienen las puntas de la barba abiertas y ni son conscientes de ello); también están las novias que se lo comprarán a sus novios para que se cuiden la barba o para que se la dejen de una vez por todas; están los que no pueden dejarse barba pero se harán con el libro en un maravilloso ejercicio de auto-flagelación masoquista…

Y si digo que hay muchos públicos posibles para el libro de Carles Suñé ilustrado por Alfonso Casas (y editado por Lunwerg) es precisamente para demostrar que esto no es sólo un libro por y para barbudos: cualquier lector está invitado a adentrarse en el maravilloso mundo del vello facial. No habrá nadie, independientemente de la frondosidad (o existencia) de su barba, que no gire la última página de “No Sin Mi Barba” sin haber aprendido un buen puñado de datos. Algunos de esos datos los podrás aplicar en tu vida diaria. Otros los podrás utilizar para fardar en las conversaciones con tus amigos o para impresionar a esa chorva que lleva meses haciéndote la cobra.

Pero lo que está claro es que algo vas a aprender con este tomo que viene a ampliar más todavía las enseñanzas de Suñé en su web No Sin Mi Barba. Porque, a ver, una cosa os digo: incluso yo me he topado con cosas nuevas. ¿A qué viene esta fardada? ¿Quién soy yo para decir tal cosa? Pues, oye, soy el que luce la mejor barba del mundo en esta foto…

 

Vale. Lo admito. Esa no es mi barba. Pero esta foto viene a probar que, cuando “No Sin Mi Barba” cae en tus manos, inmediatamente puedes colgar en tu Instagram fotos tan tremendas como esta en las que lucir una barbaza frondosa y sensual a más no poder. Y eso será tan sólo el principio… ¿No me crees? A continuación te dejo cinco cosas que aprendí con el libro de Suñé y Casas. Eso sí, si quieres aprender más todavía, tendrás que hacerte con el libro.

 

1. HAY DIFERENTES TIPOLOGÍAS DE HOMBRE. En “No Sin Mi Barba” se catalogan cuatro tipos de hombretones para el siglo 21: los metrosexuales, los ubersexuales, los lumbersexuales (este me encanta, tengo que reconocerlo) y los barbosexuales. Los metrosexuales son de sobras conocidos, pero Suñé y Casas te dan las claves y los trucos para convertirte en cualquiera de las otras tipologías. Eso sí, una advertencia: hay cosas contra las que no puedes luchar. Y con esto quiero decir que si tu cuerpo no tiene un nivel de pelo “grizzly bear“, te puedes ir olvidando de ser un buen lumbersexual.

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2. PRODUCTOS PARA LA BARBA. Tengo que reconocer que cuando “No Sin Mi Barba” llegó a mi vida, ya tenía mi propio altar en el lavabo repleto con productos para el cuidado del bello facial. Suñé, sin embargo, hace una lista exhaustiva: jabón, bálsamo, aceite, cera, cepillo… Y, sobre todo, explica con detenimiento y profundidad para qué sirve cada producto, cómo aplicarlo y múltiples curiosidades. Por ejemplo: ¿sabías que existen aceites de barba que van más allá de los trillados pachulis y cítricos? Pues eso, que vayas variando. Ya toca.

3. HIGIENE BARBUDA. Aquí hay que ponerse serio: seguro (y cuando digo “seguro” quiero decir “absoluta y total y jodidamente seguro”) que no estás cuidando tu barba de la mejor manera posible. Predigo con el ejemplo: ¿qué hacía mal yo? Dos cosas: me aplicaba el jabón de la barba justo al entrar en la ducha (sin dejar pasar un rato para que el calor abriera los poros de la piel) y no la secaba con un secador al acabar. Limpiar, secar, hidratar, dar forma… El proceso de higiene barbuda es complejo, así que mejor haz caso de todo lo que se dice en “No Sin Mi Barba“.

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4. ESTILOS DE BARBA. Full beard, verdi, candado, ducktail, raw, Garibaldi, mentón extendido, acortada… Hay muchos tipos de barba, y todos se analizan en “No Sin Mi Barba“. ¿Sabes lo que dicen los ingleses de “you better know your shit“? Pues eso. Si tienes barba, lo mejor que puedes hacer es saber cómo nombrarla. O, a lo mejor, viendo todos estos estilos, acabas por lanzarte a probar uno diferente al que ya tengas. Sea como sea, Suñé y Casas van mucho más allá: además de catalogar los estilos de barba, también te aconsejan qué estilo te queda mejor dependiendo del tipo de cara que tengas. Y estos consejos, chaval, no tienen precio.

5. DATOS CIENTÍFICOS. Ojito, porque Suñé arroja por aquí y por allá datos científicos que te van a dejar con el culo hecho Pepsi Cola: “El estudio revela que las mujeres consideran que los hombres con barba son más sensatos, responsables y más seguros de sí mismos“, “El estudio revela que las mujeres consideran que los hombres con barba son mejores amantes y compañeros sexuales“… Vamos, que si cualquier desalmado sigue metiéndose contigo por tener barba, sólo tienes que citarles estos datos y dejarle en bragas.

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