Yo siempre voy en bici. Bueno, siempre siempre, no. Evidentemente, si me voy de fiesta prefiero el metro. Y si se trata de viajes transatlánticos, mi compañera de dos ruedas es muy maja pero todavía no camina sobre las aguas como Jesús. Pero cuando se trata de moverme por la ciudad, es la opción más cómoda, rápida y limpia. Aunque ahora toca matizar: es una opción “cómoda” sólo si me lo curro lo suficiente y pongo de mi parte haciendo ciertos sacrificios. Lo que significa extirpar completamente de mis opciones de armario bicicletero los pitillos de tela más dura. El problema con estos últimos es que tengo que tumbar la bici completamente si quiero montar en ella (qué quieres: las Pashley no son precisamente unas bicis de baja estatura) y que tengo que hacer el triple de fuerza para pedalear para luchar contra la rigidez del tejido. Lo que viene a significar que sudo el triple… aunque esté en febrero. True story. Por eso mismo el corazón me dio un vuelco de alegría al enterarme de que Levi’s lanza esta primavera / verano una colección bajo el nombre de Commuter pensada exclusivamente para los ciclistas.

Y ya sé que ir en bici no es muy de hombre. Que los señores van en coche, los machos van en moto y los homo erectus directamente se transportan en quad por mucho que estén en la ciudad. Pero parece ser que los indies, que siempre hemos sido un poco moñas, le estamos dando caña a esta opción a base de bien. Es que lo de ser alternativos nos pone palote incluso a la hora de elegir nuestro medio de transporte… Así que ojito con la nueva colección Levi’s Commuter porque trae consigo tres palabros de esos que no nos vamos a aprender ni de coña (¡que somos hombres aunque seamos alternativos!) pero que chanan bastante: Nanosphere (el tratamiento de todas estas prendas para hacerlas resistentes al agua, repelentes de manchas y más resistentes), Sanitized Hygiene (que protege los tejidos de los olores para que tus compañeros de curro no te maten cuando llegues a las 10 de la mañana en junio) y 3M Scotchlite (que incorpora detalles reflectantes en puntos estratégicos de las prendas para que cuando salgas de noche con tu bici no te veas atropellado por los camioneros noctívagos que van a reponer las estanterías del Mercadona). Tres conceptos que se aplican a dos piezas tan icónicas de Levi’s como el pantalón 511 Slim (en diferentes tejidos) y la cazadora Trucker. Novias del mundo, ya sabéis: si queréis que vuestro noviaco biciclista no huela a chotuno al llegar a vuestra cita, ya tenéis regalo primaveril que hacerle.

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CULITO FINO. En total, la colección Levi’s Commuter se compone de cinco piezas: dos pantalones, dos cazadoras y una camisa… Pero el culito fino lo reservo evidentemente para los Jeans 511 Commuter. Será mi particular venganza por eso de no poder haber llevado pitillos hasta ahora con la bici o será porque es el modelo de toda la vida (el que siempre nos ha tenido bien loquers) pero en versión bike friendly; será por lo que sea, lo cierto es que la versión de pantalón denim de esta colección es un winner total que además te proporciona la posibilidad de llevar colgado del cinturón tu candado de seguridad. Y la verdad es que si vuestro candado es como el mío (vamos: que en el gimnasio me lo podrían pedir para machacarse haciendo pesas), no es muy recomendable llevarlo mucho rato ahí colgando… Pero ya se sabe que quién algo quiere, algo le cuesta.

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