El arte de robar, el derecho a la ciudad, mariconería greco-romana y fuga de cerebros entre nuestras lecturas recomendadas para el mes de julio.

 

20652065 (Roca), de José Miguel Gallardo
LA EDITORIAL DICE: « Madrid, 2065. El calentamiento global provoca temperaturas altísimas con víctimas por golpes de calor, así como escasez de agua y de fuentes de energía. Un asesor del Ministerio del Cambio Climático, Adrián Salor, recibe la noticia del accidente mortal de su mujer, África, que ha quedado carbonizada en un lugar distinto a donde debía estar. En el funeral, un extraño con una cicatriz se acerca a Adrián, que se sabe vigilado sin identificar a sus perseguidores ni sus motivos. Va al templo de Debod para desenterrar una cápsula del tiempo en la que África y él guardaron sendas cartas de amor, pero en lugar de las cartas encuentra una foto que África le ocultó durante demasiado tiempo, y en la que aparece el mismo hombre de la cicatriz. A partir de aquí, una serie de sucesos empujan a Adrián a investigar los entresijos de un poder corrupto que controla el planeta a nivel global.»
NOSOTROS DECIMOS: Pero a ver, si sumamos que es veranito, que tenemos ganas de lecturas de esas muy viciosas y que este libro va precisamente del calorcito que nos jode la vida en esta época del año, ¿cómo no va ser “2065” lectura obligada para este verano?

 

Adiós a los PadresADIÓS A LOS PADRES (Alpha Decay), de Peter Weiss
LA EDITORIAL DICE: «En 1970, convertido ya en uno de los hombres de letras más brillantes de la posguerra y en el dramaturgo alemán más influyente de todo el siglo XX, Weiss regresó al alemán, lengua que había abandonado prácticamente en sus ensayos y narraciones en prosa, para contar, de manera lírica y fluvial, en un solo párrafo sin interrupciones y con la técnica del monólogo interior, la historia de su juventud, su frustración permanente y su posterior llegada a la vida adulta, no sin dificultades, ya como escritor en ciernes. “Adiós a los Padres“, novela largamente descatalogada desde que se publicara en castellano en los años 70, es el retrato particular de Weiss como artista adolescente durante la Alemania anterior a la Segunda Guerra Mundial, en el seno de una familia pequeño-burguesa de origen judío en permanente movimiento, siempre bajo presión, y donde no existía una sola concesión para el pensamiento teórico o el afán poético.»
NOSOTROS DECIMOS: Que no te asuste lo de “en un solo párrafo”, porque a poco que sepas quién es Peter Weiss, también sabrás que “Adiós a los Padres” te la vas a leer como quien bebe agua fresca en verano.

 

El Bendito arte de RobarEL BENDITO ARTE DE ROBAR (Malpaso), de Christopher Brookmyre
LA EDITORIAL DICE: «Zal Innez, ingenioso ladrón de cultivado intelecto y amante del arte, está siendo chantajeado por Alejandro Estabol, su jefe y uno de los grandes del crimen organizado, para que cometa un robo de gran envergadura. A modo de entrenamiento, Innez y sus chicos, una pandilla de artistas fracasados, atracan un pequeño banco de Glasgow en el que hacen uso de métodos poco ortodoxos, tales como disparar polvos pica-pica a agentes armados, utilizar pistolas falsas o dibujar obras de arte para tranquilizar a sus rehenes y evitar bajas innecesarias. Durante el delirante asalto, Zal conoce a la detective Angelique de Xavia. Conscientes de la fuerte atracción que sienten el uno por el otro, nace un amor imposible. Zal sabe que Angelique le ha descubierto y anda tras sus pasos, mientras que Angelique intenta ignorar la posibilidad de que Zal se esté aprovechando de la situación.»
NOSOTROS DECIMOS: ¿Un buen libro de robos imposibles? ¿Y, además, desde un punto de vista divertido y troncahte? A ver, en serio, ¿dónde carajo hay que firmar?

 

El Beso de NarcisoEL BESO DE NARCISO (Amistades Particulares), de Jacques d’Adelswärd-Fersen
LA EDITORIAL DICE: «Publicada por primera vez en 1907, “El Beso de Narciso” nos relata la vida de Myles, un muchacho nacido en Biblos de los amores de una esclava y de un comerciante adinerado, que destacó pronto por su extraordinaria belleza. Destinado desde niño a ser sacerdote, se ve obligado a dejar el hogar familiar para trasladarse a Antalya en cuyo templo dedicado a Adonis recibirá la formación precisa para ejercer su sacerdocio. Pero todo se trunca, pues Myles huirá del templo y acabará en Atenas convertido en esclavo. A pesar de ser deseado por todos los que le rodean, el joven será incapaz de devolver ese amor y se dejará amar sin conocer el deseo, pues vive añorando encontrar a un muchacho similar a él, alguien que no se sienta únicamente atraído por su extraordinaria belleza, y con el que regresar a Biblos, su patria.»
NOSOTROS DECIMOS: Mirad, no nos vamos a andar con chiquitas ni con rodeos: “El Beso de Narciso” es pura mariconería de corte greco-romano clásico… Y nada nos podía apetecer más cuando aprieta la calor.

 

El Derecho a la CiudadEL DERECHO A LA CIUDAD (Capitán Swing), de Henri Lefebvre
LA EDITORIAL DICE: «El derecho a la ciudad no es una propuesta nueva. El término apareció en 1968, cuando Henri Lefebvre escribió “El Derecho a la Ciudad” tomando en cuenta el impacto negativo sufrido por las ciudades en los países de economía capitalista, con la conversión de la ciudad en una mercancía al servicio exclusivo de los intereses de la acumulación del capital. Como contrapropuesta a este fenómeno, Lefebvre construye un planteamiento político para reivindicar la posibilidad de que la gente vuelva a ser dueña de la ciudad. Frente a los efectos causados por el neoliberalismo, como la privatización de los espacios urbanos, el uso mercantil de la ciudad, el predominio de industrias y espacios mercantiles, se propone esta perspectiva política.»
NOSOTROS DECIMOS: Si todavía no te has dado cuenta que, por mucho que nos vendan lo contrario, la ciudad es un espacio por el que tenemos que luchar, es que necesita urgentemente leer “El Derecho a la Ciudad“.

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