End Times” (Vagrant / Nuevos Medios, 2010) es el octavo disco de la relativamente conocida banda de rock americana Eels. Tristeza y nostalgia pueden ser los primeros sentimientos que se nos vengan a la cabeza escuchando el nuevo trabajo de los norteamericanos, y es posible que esa sea la finalidad del disco: no hay más que ver la portada, en la que aparece un desmejorado Everett en el que podemos apreciar el paso de los años y quizás la soledad de una persona que ha perdido el amor. Aunque si nos adentramos en el proceso de grabación, se puede percibir un cierto aire de positivismo. En cualquier caso, por si alguien no lo tenía claro, hablar de Eels es hablar de Mark Oliver Everett, ya que los músicos que le acompañan van y vienen, pero algo de ingenio tendrá este Mr.E cuando, disco tras disco (y, ¡ojo!, que este “End Times” es ya el octavo que factura), se descuelga siempre con algo novedoso a la vez que mantiene un sonido altamente personal… Algo no fácil de lograr hoy en día.

Ya desde las primeras escuchas, este “End Times” suena bastante distinto a anteriores entregas. Es lógico: en esta ocasión, ha seguido un camino diametralmente opuesto al tomado en el exitoso “Hombre Lobo” (Cobraside, 2009). Ha decidido dejar de un lado las guitarras garageras priorizando su lado más acústico hasta el punto de haber grabado todas las canciones de manera casera (en su propio estudio) en un cuatro pistas. La nota dominante la ponen baladas acústicas apoyadas en guitarra y piano… Y claro, la rasposa voz de Mr.E, perfecta para acompañarte en una mañana lluviosa. Reza en la reseña de su propia página web que “End Times” es el sonido de un artista haciéndose mayor en tiempos de incertidumbre, de una persona que ha perdido el amor: se trata de un “álbum de divorcio”… y no podía estar más de acuerdo con ello. Pero tranquilos, esto no quiere decir que el disco resulte aburrido, sobre todo cuando el encargado de escribir es un tío del talento de Everett, quien se destapa en esta ocasión además como un gran letrista. Canciones como la pesimista “In My Younger Days” o “A Line In The Dirt” dan buena fe de ello: “In my younger days / This still would’ve knocked me down / But I would’ve just bounced right back, you know / Now I’m a statistic”; “So I am knocking on the door again / I say, ‘Do you want to be alone?’ / She says, ‘No I don’t wanna be alone / But I think that you do’“.

El caso es que aunque esta es la tónica general del disco, la línea cronológica que describe el álbum nos transporta a momentos en los que se puede llegar a vislumbrar algo de luz al final del túnel, con un mensaje de relativo optimismo y de intentar seguir adelante que precisamente rompe el registro mayoritario del disco y, en consecuencia, acaba electrificando dos o tres canciones, como en “Paradise Blues” o “Unhinged”. En conclusión, “End Times” es un disco recomendable que nos muestra la versión más madura de Eels hasta el momento y que, por mucho que traten de destrozar en Pitchfork, no pierde esa magía de anteriores entregas que desprenden las brillantes composiciones propias de un cantautor folk del calibre de Mark Everett. Cuando ha conseguido crear y mantener una de las bandas de rock alternativo más importantes y prolíficas de la década, algo de talento tendrá este señor… ¿No creéis?

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