CHICOS

Volvemos a liarla parda con nuestra lista de los 15 maromazos que más sensación han causado en este año 2014: si tu hombre no está aquí, es que no mola.

 

No tenemos ni idea de si esta es una de vuestras listas favoritas, pero os podemos asegurar que el top de los mejores chicos del año (y su hermana siamesa de chicas) es de lo que más palote nos pone a la redacción al completo cuando se acerca diciembre. También es de la que más cismas causa en una casa tan bien avenida como la nuestra, pero esa es otra historia que merece ser explicada en otro tiempo y en otro lugar. Ahora, centrémenos en lo que nos interesa, que es nuestra selección de los quince jamelgos que, por un motivo u otro, se han convertido en los protagonistas de estos últimos doce meses.

Como siempre, en nuestra lista hay de todo: músicos, actores, celebrities, cocineros, modelos e incluso gentuza que no sabemos muy bien qué hacen pero que nos gustan por un motivo u otro. Eso sí, anunciamos desde ya que hay una baja que nos ha dolido en el alma dejar fuera de la selección: Antonio, el de La Lotería de Navidad, no ha podido comparecer porque estaba fundiéndose los milloncejos ganados en farlopa y prostitutas en alguna playa caribeña en compañía del doctor House. Por lo demás, aquí están todos los que son. Y lo decimos sin miedo a equivocarnos: si no están en esta lista, es porque no han molado lo suficiente.

 

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15. MAC DEMARCO. Los aficionados al pop-rock de baja fidelidad siempre recuerdan a Mac DeMarco como aquel peculiar cantautor de aspecto desaliñado y comportamiento desastrado que encandiló con sus discos “Rock And Roll Night Club” (Captured Tracks, 2012) y, sobre todo, “2” (Captured Tracks, 2012). En 2014, Vernor Winfield McBriare Smith IV -su nombre de pila- ha continuado mostrándose igual de desordenadamente cautivador gracias a sus viseras de camionero volteadas y una destartalada normalidad que sobre las tablas se transforma en una campechanía que introduce al personal en una fiesta completa encima y frente al escenario -como comprobamos perfectamente en la pasada edición del festival portugués Paredes de Coura-. A su adorable personalidad se añade una intransferible manera de encarar su trabajo creativo que combina pachorra vital y DIY doméstico para facturar álbumes como el brillante Salad Days (Captured Tracks, 2014). Una obra que no sólo ha consolidado su perezoso estilo -dentro del cacareado slacker rock- sino que también lo ha confirmado como músico capaz de encontrar la inspiración en cualquier esquina y entregar piezas refrescantes y repletas de melodías adhesivas sin esfuerzo aparente. Con él, la vida se observa de otra forma, más relajada y despreocupada, mientras sus pequeñas joyas sonoras no dejan de reproducirse en la cabeza. [Jose A. Martínez]

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14. RAKIM MAYERS (A$AP ROCKY). Voy a reconocer aquí y ahora y en voz bien alta que hasta hace diez minutos no había escuchado ninguna canción de A$AP Rocky en mi puñetera vida y que, si finalmente lo he hecho, ha sido porque debía y quería escribir el presente texto. La culpa no es del pobre chaval, sino más bien del hecho de que ha llegado un punto en mi vida que no sé quién es quién dentro de A$AP Mob ni me importa un carajo (lo mismo me pasa con OFWGKTA y por lo menos estos no se ponen todos las mismas siglas delante del nombre artístico). Así que procedo a explicaros cómo ha ido creciendo el señor A$AP Rocky dentro de mi radar en los últimos meses… Lo primero fue cuando, durante el verano, el señorito protagonizó una línea de sudaderas junto a Kate Moss para la marca Eleven Paris. A partir de ahí, no podía dejar de ver al chaval por todos lados, una tendencia pujante que tuvo su cúlmen cuando hace unas semanas brillón con fulgor en la nueva campaña de Ferragamo. Que, vale, alguno de los nuevos raperos debía salir chapado a la antigua, como los gangstahs de los 80 a los que les molaba vestir de traje chaqueta y con un estilazo de aquí no te menees. Y le ha tocado a A$AP Rocky. Ah, ¿y su música? Pues bien, supongo. Como la de todos los demás de A$AP Mob. Así que espero que siga explorando su vena fashionista porque es donde verdaderamente está marcando la diferencia. [Raül De Tena]

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13. ROMEO BECKHAM. Los Beckham vendrían a ser el equivalente británico a la pareja estadounidense Beyoncé + Jay-Z: son “la verdadera realeza” de sus respectivos países, esos famosetes que, de forma más o menos merecida, se han convertido en aristocracia popular elegida por el vulgo más aspiracional. Y, como toda familia aristocrática, tanto a los Beckham como a los Beyon-Z les toca reproducirse tarde o temprano. En el caso de los americanos, van pasito a pasito. Los británicos, por el contrario, se han puesto a parir como conejos y han tenido ni más ni menos que cuatro hijos: Brooklyn Joseph, Romeo James, Cruz David y Harper Seven (nótese aquí un patrón devastador: a medida que va avanzando la progenie, se agotan los nombres y empiezan a surgir las locuras). De entre todos ellos, el que más está partiendo la pana es Romeo James, al que llamaremos Romeo a partir de ahora porque lo de James es un coñazo. Nacido el 1 de septiembre del 2002, Romeo fue conocido inicialmente porque, ante sus episodios de epilepsia, Victoria pidio a los paparazzi que por la gloria de sus madres no utilizaran los putos flashes. Con el tiempo, sin embargo, Romeo empieza a ser adorado porque el jodido niño ha heredado la belleza de sus padres y empieza a despuntar como modelo infantil. En Burberry le adoran… Pero es que es de cajón: ¿cómo no va a adorar Burberry a la nueva aristrocracia británica? [RDT]

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12. RYAN DEROBERTIS (SAINT PEPSI). Visionario y sobradísimo de talento, Ryan DeRobertis, nombre y apellido detrás de ese concepto artístico que conocemos como Saint Pepsi, fue el santo y seña en la eclosión del vaporwave como uno de los subgéneros musicales más excitantes nacidos en esta década, con su muestreo de samples alucinados, parches sonoros, pitcheados sutiles y altamente relacionado con el glitch art y la reconstrucción visual de la estética cyber. La cantidad de temas y remezclas que Saint Pepsi fue publicando a lo largo del año pasado y de este 2014, como los incluidos en el excelente EP “Gin City”, finalmente han tomado forma en uno de los hits más imparables del año, “Fiona Coyne”: una ecuación perfecta de música disco y euforia donde la única incógnita es saber por qué no estás bailando. Saint Pepsi certificó además su año de consagración con unos ¿conciertos? en España (a estas altura parece un milagro, pero sí, ocurrieron) donde se dedicó a generar baile en una especie de set apoteósico y desenfrenado para cantar sus hits al final (“Fall Harder” y la mencionada “Fiona Coyne”), en una actuación que nos hizo rezar muy fuerte para que traigan a este señor de flequillo rebelde y sonrisa permanente a un festival que se celebra en Barcelona a mediados de junio para que ponga patas arriba la ciudad y sus alrededores. [David Martínez de la Haza]

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11. CLÉMENT CHABERNAUD. Que conste en acta que no soy yo de quedarme demasiado con los modelos, ni dentro ni fuera de los desfiles. Quien haya tenido la mala suerte de sentarse cerca de mi en cualquier pasarela, seguro que ha sido objeto de mis preguntas favoritas: “¿ese es Kortajarena?” y “¿ese es Velencoso?”. Básicamente, porque me la trae un poco al pairo. Pero aquí está la excepción que confirma la regla: ya hace varios 080 Barcelona Fashion que Clément Chabernaud entró en nuestras vidas. Al principio lo conocíamos porque era “el tipo que salía a la pasarela partíendose la caja y bailando“. Pero pronto vimos que, además de ese lado cachondo que nos hacía sospechar que en el backstage había litros de alcohol corren por mis venas mujer, Clément tenía muchas caras. Muchísimas. Cuando el desfile así lo imponía, el niño se convertía en un Dios griego todo seriedad apesadumbrada. Y cuando el diseñador marcaba una pauta futurista y fría, el señorito se convertía en el puñetero rey del hielo. Eso es lo que hay que pedirle a cualquier modelo, ¿verdad? ¿O era lo que había que pedirle a los actores? Ni idea. La cuestión es que, en mi corta experiencia en desfiles de moda, siempre he tenido la sensación de que todos los modelos tienen un único registro (que suele ser el de “cara de palo porque hace siete días que no como”), pero Clément Chabernaud demuestra que las cosas pueden ser diferentes. Será por eso que firmas como H&M, Lacoste y Gucci ya lo tienen entre sus modelos imprescindibles. [RDT]

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