Tras petarlo con sus proyectos Rusty Nails y Ojete Calor, Ruido Paraíso es el proyecto en solitario de Aníbal Gómez. Le entrevistamos en este Fast Date.

 

Algo está pasando en nuestro país con varios géneros que orbitan en torno a la palabra “electro”: ahí tenemos a toda una nueva generación de músicos que le están dando cañita brava al electro-pop y al electro-clash como si nos encontráramos en el año 2000. De repente, referencias como los primeros Ellos, los McNamara más placer por placer, los mejores Fangoria o los inmortales Alma-X se han convertido en moneda de cambio común que está en boca de todos aquellos que intentamos abordar esta nueva locura sirviéndonos del recuerdo y el flashback… Pero, ojo, porque la nostalgia aquí  no sirve de nada. En vez de empeñarnos en que mirar hacia atrás, deberíamos fiarnos de propuestas como la de Ruido Paraíso, empeñadas en mirar únicamente hacia el futuro.

Pero vamos por partes: en el caso de que esta sea la primera vez que escuchas hablar de Ruido Paraíso (lo que, la verdad, sería algo muy pero que muy extraño), resulta que este es el proyecto íntimo y unipersonal de Aníbal Gómez. Conocido por su labor como actor (ha participado en “Muchachada Nui” y en “Retorno a Liliflor“, entre otros), su faceta como músico ha quedado suficientemente probada tanto en Rusty Warriors como en esos Ojete Calor (en compañía de Carlos Areces) que ya hace tiempo que ostentan el estatus de puro culto.

 

Sea como sea, es inevitable pensar en Ruido Paraíso como el hogar natural de un Aníbal Gómez que ha pasado por diferentes proyectos antes de encontrar su casa definitiva. Así lo certifica su primer disco, que se titula “Polifonía” (Ruido Paraíso, 2015) y que incluye un buen puñado de jitazos en potencia que son capaces de aúnar las referencias al pasado con otras que suenan a presente perfecto (ojito con el cold wave a lo Trust de “Las Aguas del Mal“) y que, sobre todo, abren una brecha hacia el futuro. “Más de Mil Años“, “Control” y “Lo Mal Que Puede Acabar” ya se han convertido en himnos generacionales, aunque hay que reconocer que el debut de Ruido Paraíso está repleto de cortes que, en cualquier momento, pueden saltar a la palestra y convertirse en una pandemia de baile y desenfreno. Nos sobran los motivos para entrevistara a Aníbal Gómez con nuestro cuestionario Fast Date, ¿verdad?

Más información en la web de Ruido Paraíso.

 

1. Esto es una cita rápida: descríbete en tres palabras. Rubio ojos azules.

2. Describe también tu música en tres palabras. Pop adhesivo y melancólico.

3. Si pudieras obligar al mundo entero a que escuchase un disco en concreto, ese sería… Violator” de Depeche Mode.

4. ¿Último disco que compraste y que, además, te emocionó? “Una Nueva Psicodelia” de Joaquín Pascual.

5. ¿El disco que esperas con más ganas para los próximos meses? El nuevo de Crystal Castles.

6. ¿Qué música llevas siempre que viajas en coche? Voy por épocas. Hago tributos a discos de mi vida y los llevo en el coche muchos días hasta que cambio a otro. Ahora llevo en bucle “Disintegration” de The Cure y el mes pasado llevaba “Behaviour” de Pet Shop Boys.

7. Hay un disco de tu mayor ídolo que no te gusta nada pero que siempre defiendes por lealtad. Y ese disco es… Pues, por ejemplo, “Music Complete” de New Order, que en apariencia está genial pero no me emociona, porque debajo del envoltorio hay poca cosa. Esto pasa muchas veces: los fans tenemos tantas ganas de que algo nos guste que nos autoengañamos.

8. ¿La red social que no entiendes y en la que nunca te crearías un perfil? Me dan todas bajón porque creo que sólo debería existir una. Cada vez que aparece una nueva y se vuelve imprescindible me genera ansiedad. Si ya tenemos una que sirve para subir fotos, enlaces y textos, ¿para qué inventar otras?

9. El primer póster que pegaste en la pared de tu habitación era de… Pues recuerdo que, con siete años, puse uno de Mecano de la gira de “Entre el Cielo y el Suelo”. Era gigante, y que estuviese pegado sobre el gotelé no ayudaba.

10. ¿En qué festival o concierto te avergüenzas de no haber estado como espectador? En la gira de “For the Masses” o en el “Violation Tour” de Depeche. Pero, bueno, con 14 años los vi en Las Ventas con el “Devotional“, y eso lo compensa.

11. La cosa más rara que te ha pasado en un concierto (tuyo)… En un concierto de Rusty Warriors, un tipo se subió a hablar conmigo mientas yo tocaba la batería. Una conversación normal, en plan “Hola, ¿qué tal? Perdona, quería comentarte una cosa…”.

12. ¿Una canción, película o libro inconfesable? “Burbujas de amor” de Juan Luis Guerra.

13. ¿Serie de TV favorita? “Ray Donovan”.

14. ¿Con qué personaje de ficción te lo montarías? Con Cher.

15. ¿A qué celebridad muerta habría que resucitar? A Cher.

16. ¿A qué personaje real (que no sea tu pareja) elegirías cuando se acabara el mundo para acabar solos y mejorar la especie (o no)? Creo que no haría falta nadie más que yo. Sólo tendrían que seleccionar uno de mis valiosos genes, añadirle un fragmento de ADN de Dolph Lundgren, un plásmido recombinante clonado de Gloria Fuertes y una célula huésped de Pedro Piqueras. En un principio, y si todo va bien, la especie ya debería mejorar al instante.

17. Algo que no puede faltar nunca en tu casa… Una televisión para poder ver los documentales y los “Sálvame Deluxe” de La 2.

18. Algo que nunca entraría en tu casa… Algo de gran tamaño que por dimensiones no quepa. Un globo aerostático, por ejemplo.

19. Sientes un flechazo inmediato ante las personas que… no hablan con el de al lado cuando están viendo un concierto.

20. Lo primero que preguntarías en una Fast Date sería… ¿Cuál es tu fase del arte griego preferida? ¿Qué pondrías antes entre la bañera y el bidé, una escultura del gálata moribundo o del Zeus de Olimpia?

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