El otro día pensaba (bueno, esta mañana, sin ir más lejos… a estas alturas ya no puedo engañaros) en mi pobre parqué de pantalones. Siendo como soy una fan del denim, del doble denim, del jegging y de todo lo que resulte en confort + trendtation, me daba cuenta de lo cutre que soy como fashion victim. A esta profunda reflexión le siguió la previsible pregunta: ¿por qué? Y la respuesta no tardó en venirme a la cabeza (como veis, soy una persona muy analítica conmigo misma): es un coñazo comprar jeans. En ropa, normalmente, el sacrificio suele valer la pena: las dependientas garrulas, el chunda chunda Flaix FM (he descubierto que ponen mejor música en el Caprabo que en el Zara), las colas de guiris enardecidas, las discusiones madre-hija o los novios malcarados que aprovechan para mirarte las tetas mientras te agachas a coger zapatos. Todo se pasa cuando al final llegas a casa y descubres que sí, el espejo estaba trucado, pero ese vestido sigue quedándote bien. Y digo vestido. O cárdigan. O camiseta… Porque comprar jeans por lo general, suele ser frustrante. Si eres caderona, los stretch te quedan en plan boyfriend y en la cintura te puede caber un elefante. Si eres delgada, los pitillos se ajustan a tu pierna y luego a ver quién se los quita… y así to the infinite en beyond. Pero siempre desembocando la historia en una depresión y una tarrina de kilo de helado.

Entonces me acordé de una información que me había llegado que a la postre me resultó valiosísima: el lanzamiento de la nueva colección de Levi´s. La Curve ID. What the what? Me preguntaréis. Pues yes, la primera colección global de jeans femeninos de la marca más experta en idems que se centra, ojito a la cuestión, en las formas y no en la talla. What the what, otra vez? Pues que gracias a una notable inversión en investigación (y yo creo que a escuchar las lamentaciones de las mujeres de algunos ejecutivos), en Levi´s han analizado sesudamente el fitting, los materiales y el cuerpo femenino en específico (con un estudio que analizaba en 3D el cuerpo de 60.000 mujeres… Y cuidao, que son 57.000 más de las que necesitaron en Telecinco para nombrar a Belén Esteban futura Presidenta de España) para identificar tres formas diferentes de cuerpos en los que se puede englobar el 80% de las mujeres. Así que, con estos datos en la mano, el equipo de diseño de Levi´s se puso manos a la obra para parir tres modelazos, tres (número cabalístico, la Santísima Trinidad, atención que esto significa algo) que se corresponden a las tres tipologías femeninas:

SLIGHT CURVE. Será el jean preferido para aquellas con curvas poco pronunciadas, diseñado para realzar el culete. Soo sexy. El modelo viene en pitillo y con 2 acabados de líneas limpias y formales. Para representar el tipo de mujer al que mejor le queda este fit, han escogido a la sueca Likke Li, la musa del electropop edulcorado que ni duele ni molesta, pero que en dosis acertadas da cierto gustirrinín.

DEMI CURVE. Para chicas con curvas ligeramente pronunciadas. La española average, vamos, con un poquito de allí y otro de allá. Esta perla de la confección se ajusta donde tiene que ajustarse y no le sobra ni un centímetro de talla. A ti, que tienes caderas, se acabó el drama de tener que comprarte pantalones de talle altísimo para no gastar el sueldo en cinturones. Este modelo viene en pitillo, recto y acampanado con diversos acabados azules grises. La imagen de esta línea es la heterogénea Pixie Geldof: it girl, hermanísima, modelo y disciplina en sí misma.

BOLD CURVE. Para the real woman, las Beyoncés del mundo, aquéllas que tienen de dónde coger y no quieren desprenderse de ni un gramo ni buena falta que les hace. Lo encontraremos en modelo pitillos, recto y acampanado y con una gran variedad de lavados y acabados, porque los chicos de Levi´s saben que cuando encuentres el modelo que más te va, no querrás probar otro. La imagen para esta línea es la dj y productora holandesa Miss Nine, una señorita de formas reales y mucho gusto por la juerga.

Así que, con esta información, y aprovechando que he cobrado, me he acercado a una Levi´s Store, he pedido mi Curve ID y ¡zasca! Misión solved. Y me ha sobrado tiempo para hacerme un Gin Tonic a media tarde. Y no, no os voy a decir qué modelo me he quedado. Que yo soy analítica pero también me gusta tener mi privacidad. A ver qué os habéis pensado.

[Estela Cebrián]

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