Hay cierto momento en todo revival en el que, para preservar no sólo su existencia sino también su perdurabilidad, tiene que acogerse a la necesidad de transformar el pasado en presente: hay que abandonar el todo vale del revisionismo y empezar a ponerle los pies en la tierra fangosa de la actualidad. A día de hoy, cualquier mirada hacia los 80 es tratada con el triple de dureza debido a dos hechos básicos: a que el revival que (parece que) toca es el de los 90 y a que ya han habido un par o tres de piedras de toque que han conseguido trascender el revival y que se han convertido en influencias en sí mismas. De hecho, a día de hoy, en las reseñas de discos con ínfulas ochenteras habitan tantas referencias al “The Lexicon of Love” (Mercury, 1982) de ABC como al “Forget” (Terrible, 2010) de Twin Shadow o al sonido de Terrible Records, por poner dos ejemplo gloriosos e interrelacionados. En este ascendente de calidad imperecedera y muy probablemente como coda a la fiebre ochentosa, Twin Sister, después de adevertírnoslo por activa y por pasiva en sus EPs “Vampires with Dreaming Kids” (Infinite Beat, 2008) y “Color Your Life” (Infinite Beat, 2010), ponen sobre la mesa “In Heaven” (Domino / PIAS Spain, 2011): un manual de supervivencia que bien puede entenderse, como si de un “Zombieland” musical fuera, como un lista de reglas imprescindibles para salir con vida del apocalipsis zombie en el que se están convirtiendo los 80.

La primera regla, la más básica de todas, es la que tienen en común todos los ejercicios revisionista. Llamémosla “help the aged“… o “ama a tus mayores” si nos ponemos castizos. Esto es algo que Twin Sister ya habían demostrado que controlan de forma exhaustiva en sus anteriores trabajos, donde la asimilación de los 80 iba desde la música a la estética de Andrea Estella y compañía (¡aquel video de “All Around and Away We Go“!) En “In Heaven“, el cóctel de referencias es una pura locura: “Space Babe” se abre con una percusión que remite directamente a New Order y se cierra con unas guitarras cristalinas que subliman la herencia de los de Bernard Sumner; el deslavazado estribillo de “Saturday Sunday” recuerda al morral que le echaban Altered Images en “Happy Birthday“; “Spain” suena como Burt Bacharach produciendo a Shirley Bassey con la vista puesta en la banda sonora de un James Bond circa Sean Connery; la trotona “Gene Ciampi” parece una regalo de cumpleaños que Morricone envuelve para un hijo aficionado al pop candoroso; “Daniel” se permite mirar a los ojos de los primeros Saint Etienne sin necesidad de bajar la mirada; la maravillosa “Stop” (con aportación vocal del guitarrista Eric Cardona) es capaz de entrelazar unas guitarras que suenan a The Cure en Valium con una base de pop-funk delicioso; “Bad Street” parece recién salida del horno de algún productor adicto a la escena disco neoyorkina…

Pero si Twin Sister se quedaran en este molinillo de influencias, sería como cualquier otro disco surgido en pleno revival ochentero. Por suerte, su instinto de supervivencia les lleva a la segunda regla: “trasciende las referencias“… o “matar al padre” si nos ponemos sádicos. La mejor forma de trascender las referencias es, al fin y al cabo, poner un pie en la actualidad y mirar tu entorno. “In Heaven” coge el recogimiento introspectivo del shoegaze sin necesidad de fuzz ni guitarras pelmazo; toma la intimidad melancólica del chill wave sin su amaneramiento emocional; incluso hace suya la intención del novísimo post-chill wave (repetimos: tan bien encarnado en la escudería Terrible Records) y le pega un meneo probando y comprobando que la experimentación también puede ser accesible (de hecho, el debut de Twin Sister incluso puede sonar demasiado heterogeneo si atendemos la variedad estilística de la que hace gala). Al fin y al cabo, lo que hacen Estella y sus colegas es engrandecer el pasado por la vía del presente dejando muy claro, siempre, que no estamos ni ante uno ni ante el otro, sino todo lo contrario: por mucho que puedas percibir las influencias aquí y allá, las canciones siempre suenan a algo más, a algo difícilmente localizable que se llama “personalidad”… Y esto nos lleva a la tercera regla de superviviencia.

A la que llamaremos “fuck you i’m gonna be famous“… o “esta es mi personalidad, te guste o no” si queremos ser salomónicos. Porque “In Heaven” suena a grupo que, pese a afrontar un primer disco, puede fardar completamente de una identidad inquebrantable capaz de aglutinar diferentes estilos e incluso diferentes referencias provinentes de diversas coordenadas temporales. Ahí quedan detalles de orginalidad irrefrenable como la cuerda nipona falsamente descuidada (cualquiera que haya visto a Twin Sister en directo conocerá la precisión y calidad de sus instrumentos) que convierte “Stop” en una canción memorable o, así en general y en abstracto, la totalidad de “Kimmi in a Rice Field“: un tema de espíritu sin ataduras que no responde a nada ni a nadie. Ni falta que le hace. Porque, con “In Heaven“, Twin Sister no sólo han trascendido al revival de los 80 y han sobrevivido a un apocalipsis zombie. También han conseguido conquistar la segunda parte de la frase que daba nombre a la primera regla cambiándole la letra ligeramente: “help the aged… ‘cause one day I’m gonna be older too“. Futuro asegurado. Grande. Y libre.

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