Kiev Cuando Nieva: “Todavía no he visto a Brian Wilson en directo… y he de ponerle solución a esto”

Cualquiera puede pensar que un encuentro con Kiev Cuando Nieva tendrá un punto irreal… Pero ellos ponen los pies en la tierra en este Fast Date.

 

En Kiev, cuando nieva, nieva de verdad. Y la temperatura baja tanto que se congelaría el mismo infierno. El río Dniéper se convierte en un inmenso bloque de hielo y las pocas estrellas rojas que allí quedan a la vista se cubren con un tupido y frío manto de color blanco. Este paisaje puede imaginarse en la distancia reproducido en Huesca, concretamente en las cabezas de Antxon Corcuera, Javier y Carlos Aquilué y Jaime Sevilla, que lo transforman en una especie de Macondo que, al final, no es blanco ni frío ni tiene nieve.

Todo lo contrario: es cálido pero también fresco, agradable, verde y azul. Ese es el espacio de rasgos definibles pero ubicación indefinida (más que nada porque no es posible observarlo físicamente) que Kiev Cuando Nieva han concebido como su patio particular y único, aunque no privado para que acceda a él quien lo desee, en el que crean y hacen crecer sus canciones. Unas composiciones que, dada la idiosincrasia del grupo, tampoco necesitan ser etiquetadas ni enmarcadas dentro de unas coordenadas estilísticas.

De acuerdo, el pop y el folk asoman como las claves primordiales del especial discurso de Kiev Cuando Nieva, pero sus límites previsibles se entremezclan e incluso se volatilizan. Un ejercicio que los oscenses vienen practicando con naturalidad desde su primera referencia, “First EP” (2000), con brillantes pasos posteriores como los álbumes Todos los Ademanes (AA Records, 2009) y De Tarima (Repetidor, 2013) hasta llegar a su reciente quinto LP, Los Bienes (Repetidor, 2016). Un trabajo que no precisa más que ocho cortes y menos de treinta minutos de duración para ser considerado una obra mayor que amplía ese peculiar mundo en el que está instalado el cuarteto Kiev Cuando Nieva, en el que la realidad alcanza toda su dimensión mágica y cuyo simbolismo se expande a través de las mentes de todos aquellos que deciden explorarlo. Una acción que se consuma gracias a la accesibilidad de unas canciones cuidadas al detalle, ricamente arregladas (vientos, cuerdas y coros por doquier) y nutridas por letras repletas de misterio costumbrista (o costumbrismo misterioso) que invitan a la interpretación libre ante sus múltiples significados.

 

 

En su condición de hábiles orfebres de la materia musical, Kiev Cuando Nieva revisten el repertorio de “Los Bienes” de una belleza primorosa que provoca un embelesamiento parsimonioso y genera una sorpresa ante lo relatado que no es automática, sino que se cuece a fuego lento, hasta conseguir que hierva la fantasía del receptor mientras este absorbe pequeños tragos de dulce surrealismo a lo Lewis Carroll. Cada estampa sonora descubierta sabe a gloria, empezando por el pop sesentero diluido en un luminoso líquido folk que discurre por “Más Tranquilo” y “Palacio”, dupla que levanta la barrera hacia el cautivador reducto de los oscenses donde suceden cosas asombrosas: la veleta que adorna su fortaleza de cristal se dirige con facilidad hacia el sur (de Estados Unidos o de Aragón, no importa) en “Coche de Línea”; las venas galesas de Super Furry Animals y Gorky’s Zygotic Mincy se llenan de sangre aragonesa en “Linóleo” y “Colirrojo”; los ecos de Brian Wilson y The Beach Boys luchan contra el Cierzo en “Palomar”; la psicodelia tradicional se conserva en delicioso almíbar en “Herramienta”; y la banda hace suyo “Paseo”, tema original del extremeño Roldán.

Por todo lo expuesto, no resultaría raro pensar que concertar una Fast Date con Kiev Cuando Nieva desembocaría en un encuentro casi irreal, alejado de los rigores de la tierra que pisamos… Pero, a pesar de su suntuoso imaginario sonoro y lírico, Javier Aquilué demuestra con sus respuestas que él y sus compañeros son de carne y hueso… y electrizantes. [Más información en el Facebook de Kiev Cuando Nievak y en su Bandcamp]

 

1. Esto es una cita rápida: descríbete en tres palabras. Kiev cuando nieva.

2. Describe también tu música en tres palabras. Canciones en castellano.

3. Si pudieras obligar al mundo entero a que escuchase un disco en concreto, ese sería… “Los Bienes”, nuestro último disco. Que estamos de promoción.

4. ¿Último disco que compraste y que, además, te emocionó? “Respiraciones. Antología Inédita”, de Javier Carnicer.

5. ¿El disco que esperas con más ganas para los próximos meses? “Espero que Dure”, de Roldán.

6. ¿Qué música llevas siempre que viajas en coche? En mi coche sólo hay lector de CD, así que me llevo montones de CDs del pasado, de cuando escuchaba cosas por primera vez hace 15 o 20 años. Cada vez que monto en el coche rejuvenezco. Lo malo es que saltan mucho porque están estropeados. “The Kinks Are The Village Green Preservation Society” está insufrible, pero aún así es de los que más me pongo.

7. Hay un disco de tu mayor ídolo que no te gusta nada pero que siempre defiendes por lealtad. Y ese disco es… “Trans”, de Neil Young. Pero, sinceramente, es que tampoco me disgusta.

8. ¿La red social que no entiendes y en la que nunca te crearías un perfil? Mmm… ¿Fotolog?

9. El primer póster que pegaste en la pared de tu habitación era de… “Indiana Jones y la Última Cruzada”. En aquella época todavía pintaban los carteles de las películas y eso me encantaba.

10. ¿En qué festival o concierto te avergüenzas de no haber estado como espectador? Todavía no he visto a Brian Wilson en directo. Este año toca en el Primavera Sound, y tampoco fui. Tengo que darme prisa en solucionar este asunto.

11. La cosa más rara que te ha pasado en un concierto (tuyo)… Hace mucho tiempo, Antxon se cosió la palabra NOVATO en la espalda de una americana verde y la rodeó de luces de navidad. Se la ponía en los conciertos, enchufaba las luces y en la oscuridad de los bares quedaba muy bien. Pero en un concierto en el desaparecido Mar de Dios en Zaragoza pisó un charco de cerveza mientras la tenía puesta; le dio una descarga y el bar quedó a oscuras. El tío ni se inmutó.

12. ¿Una canción, película o libro inconfesable? “Baby When You’re Gone” de Bryan Adams y Mel C. Es repugnante, pero no me puedo resistir ante esa armonía constante de las voces.

13. ¿Serie de TV favorita? “Búscate la Vida”.

14. ¿Con qué personaje de ficción te lo montarías? Con Sharon Potter.

15. ¿A qué celebridad muerta habría que resucitar? A Levon Helm.

16. ¿A qué personaje real (que no sea tu pareja) elegirías cuando se acabara el mundo para acabar solos y mejorar la especie (o no)? Si se trata de mejorar la especie, que se quede mi pareja y buscamos a alguien guapo y con buen pelo.

17. Algo que no puede faltar nunca en tu casa… Chesitas de chocolate.

18. Algo que nunca entraría en tu casa… Un piano de cola (porque no pasa por la puerta).

19. Sientes un flechazo inmediato ante las personas que… andan por la calle desorientadas buscando una dirección.

20. Lo primero que preguntarías en una Fast Date sería… ¿Qué nos cuentas de tu disco?

 

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