Como ya os dijimos la semana pasada, últimamente nos hemos quedado muy loquers con la firma danesa de zapatillas Kawasaki. No sólo porque nos encanta que tengan nombre japo y ascendencia nórdica (curioso, ¿no?), también porque tienen un diseño súper actual y ponible y nos parecen algo totalmente nuevo. Y es que, en esto de las tendencias, cuesta ir encontrando marcas que se abran ante el coolhunter como una flor en primavera, desvelando sus secretos y maravillas poco a poco y de forma rotunda. Y eso es lo que nos ha pasado con esta: tanto es así, que no hemos podido evitar indagar un poco más en la historia de esta firma que, de entrada, se nos antojaba de lo más peculiar: ¿unas zapatillas de bádminton son ahora el must en las calles cercanas al Círculo Polar? En las próximas semanas queremos compartir con vosotros el resultado de nuestras pesquisas, así como mostraros los modelos que la marca ofrece para esta temporada de primavera / verano en algo que queremos que sea un viaje al pasado (de la historia de Kawasaki), que hable del presente más rabioso (el de una firma en permanente crecimiento) y del futuro (el que sin duda se abre ante esta innovadora marca).

TODO LO RETRO. La hora 0 de Kawasaki se circunscribe en 1972. Entonces no era la firma de zapas molona que es hoy en día. Non. Por no ser, no era ni danesa (y esto es algo de lo que hemos descubierto en nuestra reciente investigación) o, como mínimo, la producción no se realizaba en Dinamarca. Los fans de lo nipón no deben aplaudir todavía, porque tampoco nos vamos al país del Sol Naciente. La cuestión es que Kawasaki nació a principios de los 70 cuando la compañía recién fundada J. Hammergaard Hansen Sport A/S buscaba un diseño efectivo para la práctica del bádminton. Ahora que el bádminton nos parece todo glamour (si, ¿no?) no tenemos constancia de ello, pero en los años 60 este deporte no contaba con un calzado reglamentario y los que lo practicaban tenían que recurrir a la zapatillas de tenis. Campeones de este deporte como Erland Kops saborearon las mieles del éxito del bádminton con zapatillas de volleyball en sus pies… Como pasa ahora, pronto las caras zapatillas japonesas (como siempre que se trata de japoneses, eran las mejores) encontraron sus réplicas chinas mucho más baratas, que se fabricaban en Hong Kong (¿Qué? ¿Pensábais que la polémica de las réplicas chinas a precio de saldo era algo de ahora? ¡Desde que el mundo es mundo, podría decirse!) Pero ni unas (las japonesas) ni otras (las chinas) resistían los envites de los entrenamientos del bádminton… Así que se hacía imperativo encontrar un modelo específico que sí lo hiciera. Y ya se sabe que, a río revuelto, ganancia de Kawasakis.

(CONTINUARÁ…)

Para ilustrar la primera parte de este trepidante historia, hemos escogido dos modelos que le vienen al pelo a este fragmento del pasado de la firma. Se trata de los modelos Special Retro y Retro, que desde el nombre hasta su diseño celebran la reivindicación de lo vintage y… de lo retro, claro. Aludiendo a esos inicios setenteros, las dos zapatillas tienen un marcado aire vintage que recuerdan a esa época, y lo hacen gracias a unas líneas más suaves y unos colores tan clásicos como el navy, el blanco, el rojo y el marrón. Ideales para aquellos trendsetters que busquen el equilibrio en su look y gusten de un calzado cómodo y que le combine fácilmente con cualquier cosa.

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