MidlakeMucho se ha hablado de Fairport Convention durante esta extraña y agradecido ola de nuevo folk. Tanto se ha hablado, que ya iba siendo hora de que alguien cogiera el toro por los cuernos y se decidiera a bordar el homenaje definitivo… tal y como han hecho Midlake. Ellos mismos lo anunciaron: tras la publicación del maravilloso “Trials Von Occupanther” (Bella Union, 2006), los de Tim Smith había dejado escapar en más de una y dos entrevistas que estaban rozando la obsesión con respecto a la banda que acogió a Sandy Denny y Richard Thompson. Y las sobre-escuchas de “What We Did On Our Holydays” (Water Music, 1969) y, sobre todo, “Unfhalfbricking” (Water Music, 1969) se notan en la epidermis de “The Courage of Others” (Bella Union / Nuevos Medios, 2010), lustrada por la decisión (acertada) de la banda de dejar de lado los sintetizadores que formaban parte de su identidad para abrazar un sonido parecido pero con un mayor componente orgánico. Ya se sabe: en el siglo XXI se impone lo analógico. Y si hay algo que Midlake bordan es un equilibrio orgánico y pluscuamperfecto en el que todos los elementos de una misma canción se entrelazan con un sentido de la belleza y la harmonía que bien podría achacarse a los griegos si estos hubieran estado alguna vez en un bareto de mala muerte de Austin (Texas).

En “The Courage of Others” la impronta de Fairport Convention se deja ver a fogonazos cálidos pero nunca ardientes. Al escuchar  “Acts of Men” es inevitable pensar en las atmósferas pastorales y melancólicas que los británicos bordaron en temas como “Fotheringay“, donde la guitarra lloraba en un fingerpicking arrebatador. “Rulers Ruling All Things” se ve ungida por unas flautas campestres que tiene el mismo saber que el atardecer que se escurría entre las cuerdas de Richard Thompson. En “Bring Down” el espectro de Sandy Denny se materializa en una segunda voz femenina que añade una espiral de tristeza infinita a una base ya de por sí crepuscular… Y podríamos no parar si no fuera porque el de Fariport Convention no es el único fantasma que campa a sus anchas en “The Courage of Others“: como un ectoplasma travieso (de los que piensan travesuras que acaban siendo aventuras), Neil Young utiliza las cadenas que arrastra para que Midlake consigan, como él, aplicarle un electro-shock rockero al folk más recalcitrante.

Al final, sin embargo, los fantasmas no son más que eso: fantasmas. Da igual que aquí invoquemos a Fairport Convention o a Neil Young: se puede ver a través de sus falsos cuerpos para divisar y deleitarse con el paisaje que hay detrás. Y ese paisaje está pintado, evidentemente, con los colores de Tim Smith y su banda: “The Courage of Others” es puro Midlake. Con esa voz entre la nostalgia y la apatía, con esa capacidad innata para las atmósferas que se te quedan entre los labios como una brizna de hierba… Con esa genialidad que se necesita, al fin y al cabo, para bordar once canciones que no, no son accesibles. No vas a caer rendido a la primera. Pero si hemos necesitado cuatro décadas para masticar el legado de Fairport Convention, será mejor que no esperemos que su más acertado homenaje nos vaya a embaucar a primera escucha. “The Courage of Others” es un álbum de largo recorrido. Y, a diferencia del 99% de discos-fast-food de nuestros días, es un disco que seguirás escuchando de aquí a cinco años.

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