Crónicas del San Miguel Primavera Sound 2012 (que se celebró en Barcelona del 30 de mayo al 3 de junio) las va a haber a patadas… Así que desde FPM tampoco queríamos hacer una crónica chapas al uso y nos hemos impuesto una metodología de Twitter puro y duro: reseñas de conciertos en cuantas menos palabras mejor. Al grano. A la yugular. Como queráis, pero corto y conciso. E intenso. A veces lo hemos cumplido y otras veces nos lo hemos pasado por el forro. Pero es que en una edición como la que acabamos de vivir intensamente se hace imposible la contención. Esto ha sido desparrame puro y duro… Y así os lo vamos a contar. Además, me callo ya porque incluso la entradilla queremos hacerla corta.

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JUEVES. 31 de mayo

PEGASVS. Excepcional apertura del festival: Pegasvs suenan con una claridad y una calidad a años luz del común de los artistas mortales patrios. Será que son inmortales. Sus canciones son todavía más vibrantes y crujientes en directo. Y lo mejor de todo es que no echas de menos para nada una percusión real… Todavía. (R)

FRIENDS. Mensaje para Samantha Urbani: gracias por hacerme sentir de nuevo como un moderno de mierda de 20 años. La rever era excesiva (y no sé si intencional), pero los hits son los hits… Y “I’m His Girl”, “Friend Crush” e “Ideas of Ghosts” no son hits: son pura locura.

ARCHERS OF LOAF. Los fans de lo que una ilustre colaboradora de esta web definió en su día
como “música que suena a hetero con dolor de huevos” siempre agradecemos conciertos como
este. Lo que podría haber sido una fiesta privada para fans fue algo muy abierto y disfrutable. (P)

GRIMES. Parapetada detrás de toda su cacharrería electrónica, rodeada de cuatro go-gós sacados de las primeras filas (aunque llegamos con el concierto empezado, así que nunca supimos si eran de su crew o sólo espontáneos) y con un look de Bruja Avería de lo más lo menos, Grimes y su comparsa parecían estar dándolo todo allí arriba y yo recordé que no me gustan los bolos en los que los que actúan se lo pasan mejor que los que miran. El playback muy bien, gracias. (E)

THE AFGHAN WHIGS. Se acabó el concierto y sólo cabía una pregunta: ¿por qué cojones estos tipos no lo petaron en su momento? Pelos = escarpias. (P)

DEATH CAB FOR CUTIE. Lo suyo era una ruleta rusa y todo dependía del setlist. El PS debió haberlos traído hace siete años, pero siguen siendo una máquina de singles redondos. Pulgar hacia arriba. (P) Atravesar medio Fòrum buscando un lavabo. Llegar hasta los del M(ordor)ini y hacer pis allá. Que mientras corra alegremente el agua suene “The New Year” y pienses “¡Mierda! ¡Pero si son Dead Cab For Cutie, joder!” y perderte uno de los bolos que más ganas tenías de ver: FAIL. (E)

THE XX. ¿Concierto del festival? Para mi, sí. The xx han conseguido que sus canciones, tan íntimas, se adapten como un guante al formato festival (¿y estadio?) sin perder pegada ni cercanía ni intensidad emocional. Las nuevas canciones alucinan, incorporando elementos novedosos (bases house esqueléticas, percusión orgánica como una gota malaya) pero manteniéndolos bajo los presupuestos minimalistas y noctívagos de la banda. Tremendo es poco. (R)

WILCO. Problema: plantearon un concierto que daba por sentado que todos los presentes los habíamos visto ya tres o cuatro veces. Consecuencia: si era el caso, disfrutaste como un enano; si no, probablemente no. Lo siento por los segundos. (P)

FRANZ FERDINAND. Haters gonna hate… Pero que les folle un pez polla. Lo del concierto de Franz Ferdinand no sorprendió a nadie ni pretendía sorprender, pero demostró una solvencia extrema como colección de greatest hits ante la que era imposible parar los pies y sentirse un poquito brit-garruler. Así que todos a una: menos coolism, más hooliganism! (R)

REFUSED. Que sí, que lo de “Refused are fucking dead” y tal. Que son unos vendidos y adoran el mal y el capital. Lo que queráis. Bo-la-co. No hay más. (P)

KINDNESS. Decidir entre Beirut y Kindness fue duro, y sin saber cómo les fue a los de Zach Condon, hay que decir que lo Kindness fue una buena opción. Lejos de plantear una actuación sintética que hiciera honores a lo que habita en su disco, Adam Bainbridge optó por el formato banda que le dio relumbrón y novedad a sus canciones, aunque a la larga adoleció de cierta falta de punch y efectividad. (E)

THE FIELD. Imagina una espiral. Más todavía: imagina una espiral descendiente que cada vez se va haciendo más deep y más deep, llevándose tu razón, transportándote a parajes oscuros por falta de luz pero brillantes por falta de consciencia. Eso fue el concierto de The Field. Hipnosis colectiva de electrónica orgánica y atávica que hacía olvidar el cansancio acumulado en los pies. (R)

EROL ALKAN. Zapatilla muy digerible a altas horas de la mañana para cerrar el primer día del festival en lo que ya es un clásico: la jornada más intensa de todo el festival. Sonó un remix de Metronomy que fue, sencillamente, la caña. (E)

 

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VIERNES. 1 de junio

JEFF MANGUM. El festival que lo sobredimensiona todo, para bien y para mal, no podía dejar de hacerlo con este hombre misterioso. Apedréenme si quieren, pero lo que yo vi en el Auditori fue un concierto correcto-bueno de un señor con un culto desmedido. Lo siento. (P)

MARIANNE FAITHFULL. ¿Sabéis aquello de “yo he pagado por verla a ella”? Pues eso, literalmente. Echa a los fotógrafos, se toma su té, bromea con su muerte y le mete prisa a la banda para que acabe rapidito. Y tiene tiempo de levantarnos del asiento tres veces. Qué tía. (P)

I BREAK HORSES. Tipa a los teclados agitando el pelucón de forma pendular… ¿Qué es lo primero que pinesas? Que tú has venido aquí para ver a Beach House y no a I Break Horses. Por suerte, los shoegazers suecos acaban convenciendo. Buen canapé para los que llegan tarde al recinto. (R)

THE CURE. Faltaban The Cure en el rosario de grandes bandas que habían pasado por el festival… Y lo hicieron a lo grande: con un concierto que iba a ser de dos horas y cuarto, que acabó siendo de tres y que desgranó de todo de toda la discografía de los de Robert Smith. Hubo concesiones a los hits y a los modernetes que pasaban por ahí y también a los fans de sus primeros discos. Sonaron concisos aunque lineales. (E) Los jits, las caras B, las rarezas y las mierdezas. El pack completo, como siempre. ¿Es necesario? Los fanes dicen que sí, así que hagámosles caso. En el fondo es la mar de práctico: un conciertazo con un bis entero para ir a hacer un pis y tal. (P)

NAPALM DEATH. En las escaleras, los hipsters apoyados como en el zoo; en el foso, los demás dándole al headbanging; y en los laterales, alguna gente que alucinaba / no entendía / disfrutaba. Aguantamos treinta segundos y no escuchamos más que una pelota de ruido indiscernible. No entendimos nada… Pero, como experimento antropológico, muy interesante. (E)

M83. Mis disculpas por dudar del señor Gonzalez. Un ejemplo de cómo adaptar tu disco al directo y, sobre todo, a un festival. Moló hasta el saxo, fijaos lo que os digo. Fiestón. (P)

SLEIGH BELLS. En el anterior paso de Sleigh Bells por el PS dije que esto era la caña pero que a lo mejor molaría si le echaran menos morral y metieran en la formación a un #bateríarealya. Pero estos tipos hacen lo que les rota y, en vez de eso, meten a otro guitarra. Y, aun así, Alexis Krauss sigue siendo LA PUTA DIOSA. El concierto, más de lo mismo… pero  tó güapo. (R)

MAYHEM. De nuevo, los hipsters de safari, con el añadido de que aquí había cabezas de cerdo empaladas. Nos sentimos como Paco Martínez Soria: el metal no es para nosotros. Pero aguantamos un poco más, dos canciones, si no recuerdo mal. (E)

SBTRKT. La gran esperanza negra (negrísima) y enmascarada de la noche llegó, vio y venció a la hora de hacernos pensar qué hubiera pasado si el dubstep hubiera nacido en Angola. Básicamente, los críticos no podríamos decir que es un sonido salido del subsuelo de la ciudad… Porque ahí sólo hay raíces. Y de eso (y de bailoteos sanísimos) iba la cosa. (R)

THE RAPTURE. Con un último disco con espíritu más setentero que los primeros y el sanbenito de ser la banda que salvará a DFA después de la desaparición de LCD Soundsystem, se marcaron un concierto perfecto en esencia y forma para la hora que era, los ánimos de la gente y lo que se esperaba de ellos. Sonaron rotundos, el San Miguel estuvo hasta los topes hasta el final y confirmaron que “How Deep is Your Love?” es desde ya canción de la vida. Gran sorpresa. (E)

DEATH IN VEGAS. ¿Saben a dónde van y para qué han vuelto? Uno diría que sí, porque sólo miraron atrás con “Aisha”; aunque yo no lo tengo tan claro. Pero vaya, cumplieron. (P)

AARABMUZIK. Un hombre, un pad con millones de botones de colorcillos… y el puto musicón de la vida. aarabMUZIK llevó hasta el PS su concepción de la música de baile como un descampado poligonero en el que cabe de todo: dubstep, garrulismo, wonky, trance, noventas… La velocidad a la que sus manos encadenaban sonidos en los botones hacía pensar en un nuevo DJ Shadow versión chola. Y también en que, si deja la música y se dedica a hacer pajas, va a hacerse de oro. (R)

REBOLLEDO / MATÍAS AGUAYO. La sorpresa del festival que todos ya sabíamos que sería la sorpresa del festival. Y, por lógica, eso debería anular la sorpresa del festival… Pero no. Lo que allá se vivió fue magia negra y sucia como un ano que produce la música más fascinante del mundo. Te parecera una guarrada. Pero es que de eso trata la cosa: de pura guarrería bailable. (R)

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SÁBADO. 2 de junio

LISABÖ. Que sí, que a estos tíos hay que creérselos, hombre. Yo también voy a decirlo: tienen l mejor directo nacional del momento. A ver si los incrédulos nos hacéis caso. (P)

KINGS OF CONVENIENCE. ¿Son material para un escenario grande? Quizá. Pero la cosa era más como de estar sentaditos alrededor de la hoguera. Agradable, liviano, olvidable. Era una hora tonta. (P)

DOMINIQUE A. Yo sabía que es incapaz hacer malos conciertos, pero no esperaba que éste fuera el mejor que le he visto (y van unos cuantos). Claro que, con una maravilla como “Vers Les Lueurs” bajo el brazo, supongo que todo es más (ejem) fácil. (P)

BEACH HOUSE. Puede que The xx hayan sabido trasladar su sonido al formato “mega” con mayor solvencia… Pero Beach House tienen la emoción. Y (por ahora) también el disco del año. Eso son dos factores que suman puntos a la hora de conformar una actuación como la que allá vivimos, en la que era imposible dejar que tu corazón se fuera elevando hacia el cielo a medida que el sol iba zozobrando en la línea del mar. Ruegos y sugerencias: la guitarra de Alex Scally, de vital importancia en los nuevos temas, a veces quedaba demasiado baja. (R)

OFF! Ay, Keith, si hablaras un poco menos, cómo ganaría en ritmo el bolo. Pero en fin: cortita y al pie. Pasó volando. (P)

THE WEEKND. Qué chungo que el show de alguien que apela tanto a la entrepierna empezara con un gatillazo, ¿no? Eso es exactamente lo que pasó en la primerita canción cuando se fue la luz. La cosa se arregló pront,o pero a las tres canciones el canadiense ya hacía intuir que necesita un poquito de Viagra para sus actuaciones… Aunque no les pasara lo mismo a las parejas que estaban viendo el bolo que, como tocadas por el dedo de Cupido. empezaron a darse el lote en masa. (E)

GODFLESH. Pues aquí uno diría que, sin ser megafan ni nada de eso, fue un concierto mayúsculo. Lástima del escaso personal que se acercó a un ATP que este año por fin dejó de ser el embudo infernal. (P)

JUSTICE. ¿A qué hemos venido aquí? A darle a la zapatilla. Ni más ni menos. Después del bajón hipoglucémico de The Weeknd, la maquinaria dance-trallera de Justice sentó como agua bendita. Chunda chunda for the masses calculado y medido en el que no sobró ni un bombo ni un sidechain. Winner. (E)

MUJERES. Fiesta, fiesta y rocanrol. Ya van dos avisos: empezamos a exigir escenario grande para ellos. (P)

JAMIE XX. Será porque el año pasado esperábamos un tostonazo y sorprendió con una sesionaca de baile puro y duro… Pero este año, cuando esperábamos una sesionaca de baile puro y duro, a Jamie le acabó faltando músculo. (R)

PIONAL. Dos palabras: queremos más. 45 minutos saben a nada cuando tienes semejante bechamelazo-delicatessen en el paladar. El bajoncillo de Jamie xx se vió solventado por el subidonaco tremendo de Pional. (R)

NUMBERS SHOWCASE. Último bolo, último día y última hora del festival. También mucha perjudicación. No nos pidáis que nos acordemos. Sólo sabemos que lo dimos todo y que nos lo pasamos lo más grande. Y eso es así. (R)

[Estela Cebrián + Raül De Tena + Pedro Vázquez] [FOTOS: Damià Bosch + Dani Cantó + Eric Pàmies + Santiago Periel]

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