Alguna que otra vez ya lo hemos dicho en FPM: nos sorprende la evolución de las cámaras fotográficas en los últimos tiempos… Tras la fiebre por fardar de la cámara más compacta y pequeña posible, lo que se impuso fue precisamente lo contrario: camarones gigantescos que poder llevar al cuello mientras tomas instantáneas en tus vacaciones, en tus quedadas con colegas o cuando te dé la gana. A nosotros, sinceramente, cualqueir cosa que signifique que la gente en general se aficione a algo tan bello como la fotografía ya nos parece bien. Pero, señores, si vamos a hacer algo, hagámoslo de la mejor forma posible. Y si las Sony Cámaras Reflex no son “la mejor forma posible”, que venga Dios Avedon y lo vea.

Lo primero que tienes que hacer es preguntarte: ¿qué tipología de usuario cámara réflex Sony SLT eres? ¿Eres un experto absoluto del mundo de la imagen o, por el contrario, lo tuyo se podría calificar como afición al Expert Imaging o al Pro Style Control? ¿Todo lo dicho te suena a chino y resulta que tu prioridad es una cámara compacta y potente o eres más bien de priorizar la velocidad en el disparo? Con las Reflex de Sony vas a tener donde elegir: la SLT-A31 es precisamente compacta y potente, la SLT-A57 prioriza la captura rápida, la SLT-A65 es ideal para el procesamiento de imágenes experto y la SLT-A77 ostenta un control puramente profesional. Todas ellas, además, incorporan la ultimísima tecnología de espejo translúcido, que congela la acción con una captura de ráfaga de alta velocidad: aquí no hay espejo móvil alguno que ralentice el proceso, así que los sujetos en movimiento quedan enfocados de forma rápida, precisa y automática. Más todavía: todos los modelos de cámaras Reflex Sony vienen con objetivos intercambiables, así que disponte a experimentar en cada ocasión para dar con la foto perfecta.

A nosotros, sinceramente, si nos preguntan con cuál nos quedamos, no dudaremos ni un instante en elegir la SLT-A31 (en la foto): 16,1 megapíxeles efectivos gracias a su Sensor CMOS Exmor APS HD, captura contínua de hasta 7 fotogramas por segundo (en modo de zoom telescópico), sistema de enfoque automático con detección de fases de 15 puntos con 3 sensores reticulares, visor electrónico Tru-Finder con resolución de 1,44 millones de puntos, pantalla Clear Photo LCD ajustable de 6,7 cm (2,7”) y posibilidad de grabar vídeos en Full HD. Pero, sobre todo, nos flipa porque tiene un diseño perfecto: lo suficientemente pro para dejarnos contentos a la hora de hacer fotos y lo suficientemente elegante como para lucirla en nuestras mejores ocasiones.

¿Tú con cuál te quedas? No pases la oportunidad de estudiar todos los modelos en la web de Sony y, después, compartir con nosotros (y con todos tus colegas) tu decisión final. ¿Quién sabe? Así, a lo mejor por Navidad te cae una de las cámaras Reflex de Sony.

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