berlinale-2015

El Festival de Berlín 2015 ha vivido una de sus ediciones más saludables… Nosotros elegimos nuestro Top 10 de pelis del festival que seguiremos muy de cerca.

 

Ayer mismo se clausuraba la 65 edición del Festival de Berlín con un palmarés que, como siempre, volvía a presentar una buen equilibrio entre sorpresas y previsibilidad. Tampoco es de extrañar este equilibrio: ante un Festival de Cannes al que en los últimos años se le ha criticado precisamente su excesiva fidelidad a todo un conjunto de autores que han crecido con y en el certamen francés, la Berlinale siempre ha parecido más abierta de miras y mucho menos ciega en sus fidelidades.

Este equilibrio puede divisarse perfectamente en las concesiones del Oso de Oro y el Oso de Plata: el primero ha ido para un valor seguro como Jafar Panahi y su “Taxi“, mientras que el segundo se lo ha llevado un debutante -en el certamen- como Pablo Larrain y su “El Club“. Pero este balance vuelve a otearse en la presencia de viejos conocidos del festival como Patricio Guzmán (Mejor Guión por “El Botón de Nácar“) o Malgorzata Szumowska (Mejor Directora ex aequo por “Body“) con novedades interesantes como Andrew Haigh (que ha arrasado con las interpretaciones de su “45 Years“).

Ha sido, sin lugar a dudas, una edición con suficientes nombres rimbombantes como para plantarle cara a ese Festival de Cannes 2015 que ya empieza a dibujarse en el horizonte. Y, aunque han habido presencias ilustres que han hecho correr ríos de tinta como las de la “Cinderella” de Kenneth Branagh, el abordaje al 3D de Wim Wenders con su “Everything Will Be Fine” o pequeñas grandes joyas de las que hacía tiempo que se hablaba, como el “Chorus” de François Delisle o la “Queen of Earth” de Alex Ross Perry, a continuación os dejamos con nuestro particular Top 10 de películas que, tras su paso por el Festival de Berlin 2015, van a configurar la lista de estrenos más esperados de la redacción de Fantastic Plastic Mag para este año que acabamos de descorchar.

 

10. ARE YOU HERE, de Matthew Weiner. Zach Galifianakis, Owen Wilson, Amy Poehler… El elenco de “Are You Here” hace pensar en otro intento de la nueva comedia yanki americana de deslizarnos por el gaznate una peli regulera utilizando a unos actores (supuestamente) infalibles. Pero, ojo, porque la cinta viene dirigida por Matthew Weiner, que es el creador de “Mad Men“. Y esperamos que esta afirmación te haya provocado un cortocircuito mental tan bestia como a nosotros.

 

9. QUEEN OF THE DESERT, de Werner Herzog. Tras varios años dedicado en cuerpo y alma a la práctica del documental, el regreso de Werner Herzog a la ficción ha de ser celebrado tal y como se merece. Es decir: por todo lo alto. Más todavía si tenemos en cuesta el casting de relumbrón (Nicole Kidman, James Franco, Robert Pattinson) y una de esas historias “basada en hechos reales” que en manos del director pueden hablar más del presente que del pasado, por mucho que se centre en la figura de Gertrude Bell, novelista, exploradora, historiadora, arqueóloga y aliada del Servicio Secreto Británico que ayudó a redefinir el mapa político de Europa del Este tras la Primera Guerra Mundial.

 

8. LIFE. de Anton Corbijn. Puede que Anton Corbijn no esté en su mejor momento como director de cine: tras varios intentos, todavía no ha conseguido entregar una película que nos haga pensar que como autor cinematográfico está a la altura de la sombra que sigue proyectando su buen hacer como fotógrafo. Pese a ello, es inevitable no ilusionarse con “Life” por lo que tiene, precisamente, de toma de contacto con el arte de la fotografía: la película narra la historia de Dennis Stock, fotógrafo que creó algunas de las imágenes más icónicoas de la historia del celuloide retratando a James Dean para la revista Life. ¿Será por fin la confirmación de Corbijn como autor?

 

7. MR. HOLMES, de Bill Condon. Tras pasar por la saga “Crepúsculo” y pegarse un batacazo bastante considerable con “El Quinto Estado“, Bill Condon parece haber plegado alas y vuelto al nido de lo conocido. “Mr. Holmes” significa el reencuentro de Condon con Ian McKellen después de haber dejado para la posteridad aquella contundente joya titulada “Dioses y Monstruos“… Lo hacen, además, con la excusa de abordar la vejez de un personaje indudablemente en boga: un Sherlock Holmes ajado que sirve de palanca para remover todo un conjunto de disertaciones sobre el envejecimiento no sólo del mito, sino también de la mente y el cuerpo. No ha habido en este festival, sin lugar a dudas, una suma de factores más seductora.

 

6. ANGELICA, de Mitchell Lichtenstein. ¿Recuerdan ustedes el revuelo que causó allá por el año 2006 un film titulado “Teeth“? Sí, aquella película que llevó el concepto de “vagina dentata” hacia un nuevo amanecer bastante sangriento… Pues ahora resulta que su director, Mitchell Lichtenstein, está de vuelta con “Angelica“. Dicen los que ya la han visto que, por mucho que esto sea un relato con ambientación fantasmal gótica, al final hay menos sustos y terror que rollo sexual. Y la verdad es que, sin saber si esto se está comentando como algo positivo o negativo, a nosotros nos parece un motivo más que maravilloso para reencontrarnos con Licthenstein.

 

5. EL BOTÓN DE NÁCAR, de Patricio Guzmán. Hace unos años, “Nostalgia de la Luz” se convertía en una de las puntas de lanza del nuevo cine chileno: era un documental más cerca del arte que del cine, pero sobre todo era la puesta en escena de una sensibilidad estética, la de Patricio Guzmán sin precedentes. Y si “Nostalgia de la Luz” fue una especie de abordaje emocional del Chile natal del director a través de los cielos y los desiertos, ahora “El Botón de Nácar” vuelve a hacer lo mismo pero tomando como excusa las grandes superficies acuáticas de su tierra. En Berlín se ha dicho que ver esta cinta es una de las experiencias más abrumadoras sensorialmente que vamos a vivir en este año 2015… Y, conociendo los precedentes de Guzmán, no nos extraña para nada.

 

4. EL CLUB, de Pablo Larrain. Si “El Botón de Nácar” de Patricio Guzmán llegaba a Berlín para demostrar el buenísimo estado de salud del documental chileno, “El Club” ha hecho lo mismo pero con la ficción del país sudamericano. Precedido por el éxito de “No“, Pablo Larrain aborda en “El Club” la historia de una comuna de curas y monjas que acaba patas arriba y con un suicidio tras la aparición de un personaje extranjero. En Berlín ha convencido precisamente por su crítica abierta a una de las heridas abiertas del mundo moderno: la Iglesia y su concepción cuadriculada de la religión. Pero de nada serviría eso si Larrain no le hubiera conferido una forma vibrante y apasionante. O eso es lo que dicen por ahí.

 

3. TAXI, de Jafar Panahi. Cualquier atención (y premio) concedidos a Jafar Panahi es poca: son de sobras conocidos sus dimes y diretes con el gobierno de Irán, que no dudó en prohibirle la salida del país e incluso impedirle rodar cualquier tipo de documento audiovisual (algo que el propio Panahi ha ido capeando de formas tan sublimes como su anterior “Esto No Es Una Película“)… En el Festival de Berlín 2015, Jafar Panahi presentaba “Taxi“: una visión fascinante de las entrañas de Teherán vistas a través de los ojos a pie de tierra de un taxista. Eso sí, ese taxista no es nada común y corriente, ya que es el mismo Panahi desobedeciendo a las autoridades y volviendo a entregar un imprescindible documento cinematográfico.

 

2. 45 YEARS, de Andrew Haigh. Gracias a maravillas como “Weekend” o la serie “Looking“, Andrew Haigh se ha ganado a pulso ser considerado una de las voces más relevantes del nuevo cine gay que opera cerca del queer cinema pero con unas reglas totalmente diferentes y mucho más normalizadas. Ahora, sin embargo, parece que Haigh quiere quitarse la etiqueta homosexual de encima… Y lo va a conseguir con creces con “45 Years“, la historia de un matrimonio avejentado que se ve sacudido cuando se encuentra el cadáver desaparecido 45 años atrás de la pareja anterior del marido. Charlotte Rampling y Tom Courtenay se han llevado los premios máximos a la mejor actuación en este Berlín 2015, pero la película no se ha quedado tampoco corta a la hora de recibir halagos de todo el pelaje posible.

 

1. KNIGHT OF CUPS, de Terrence Malick. Justo ahora que “la estética Malick” empieza a considerarse (injustamente) algo más negativo que positivo, un eco anacrónico del new age más superficial, el director aterriza en Berlín con una película en la que parecer reprogramar todo su ADN para retratar de forma más que doliente una realidad nada anacrónica, nada new age: pura realidad moderna. Las señas de la identidad de Malick pueden verse a lo largo y ancho del trailer del film, pero a la vez sorprende y maravilla la sensación de estar viendo algo completamente nuevo, algo excitante y, más que probablemente, el mejor film de este año 2015. Tiempo al tiempo.

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